Sindicatos policiales dicen que la avalancha de Melilla podía haberse evitado con más agentes

El Mundo, PAQUI SANCHEZ. Corresponsal, 24-06-2008

Se activa la alerta en la frontera de Ceuta con Marruecos en previsión de episodios similares Las avalanchas de indocumentados que se han producido en Melilla este fin de semana podrían haberse evitado si la Policía hubiera querido. Así lo denunciaron ayer dos sindicatos policiales, mientras los agentes de Ceuta activaban la alerta por lo que pudiera pasar.


José Manuel Sánchez Fornet, secretario general del Sindicato Unificado de Policía (SUP), consideró que el dispositivo de seguridad desplegado en la Ciudad Autónoma «no es suficiente» y recordó que llevan años pidiendo más efectivos policiales.


En el momento de la primera avalancha, provocada por unos 70 subsaharianos, prestaban servicio en la frontera de Beni Enzar los siete agentes del Cuerpo Nacional de Policía allí destinados, según estimaciones de la Confederación Española de Policía (CEP).


Lorenzo Nebrera, portavoz de la CEP, aseguró a Servimedia que las mafias que trafican con inmigrantes ilegales «conocían» la baja presencia policial, algo que ha podido facilitar la avalancha. Por los datos que tiene este sindicato, desde el pasado día 10 se encuentran fuera de Melilla los cerca de 30 agentes de la Unidad de Intervención Policial (UIP) asignada a esta Ciudad Autónoma.


Según Nebrera, estos efectivos antidisturbios de la Policía Nacional fueron enviados a la Península con motivo de la huelga de transportistas y aún no habían regresado.


Lo mismo ha ocurrido en Ceuta, donde prestaba servicio un grupo de la UIP de Sevilla, que fue retirado sin que todavía se haya repuesto.


En previsión de que puedan ocurrir episodios similares, la Policía Nacional ha activado la alerta en la frontera de Ceuta con Marruecos. Fuentes policiales aseguraron que, aunque la situación del paso ceutí es diferente a la del de Melilla, no se descarta un intento de estas características.


Las Fuerzas de Seguridad no creen que las avalanchas se vayan a convertir en un nuevo método para alcanzar el territorio español, a pesar de que asociaciones como la Comisión Española de Ayuda al Refugiado (Cear), la Federación de Refugiados e Inmigrantes de España (Ferine) y la Asociación de Inmigrantes Marroquíes de España (Atime) advierten de que se producirán más situaciones similares este verano.


Por el momento, el Gobierno ha reforzado la vigilancia no sólo en el puesto de Beni Enzar, sino también en los 11.500 metros de alambrada que separa suelo español de suelo marroquí en el continente africano.


La Delegación del Gobierno no precisó cuántas patrullas más de la Guardia Civil y la Policía Nacional se han incorporado a las labores de seguridad en la frontera, ni tampoco ofreció información sobre cuántos inmigrantes aguardan en las proximidades de Melilla para intentar entrar y si podrían producirse más avalanchas.


1.200 ‘sin papeles’ en Oujda


La Asociación Pro Derechos Humanos de Andalucía (APDHA), que acaba de realizar un informe de los flujos migratorios que están en tránsito por Marruecos, calcula que son 1.200 los inmigrantes atrapados en la provincia de Oujda, limítrofe con Argelia, tras ser expulsados por los militares marroquíes. Esta ONG cree que los subsaharianos que han protagonizado las dos últimas avalanchas podrían proceder de Oujda. No obstante, piensa que las avalanchas de 2005 no se volverán a repetir ahora, ya que la situación ha cambiado drásticamente respecto a la vigilancia de Marruecos para controlar los flujos migratorios.


Hace tres años los inmigrantes no tenían problemas para acampar durante días en los bosques alauitas y en el Monte Gurugú con los ojos puestos en Melilla. Ahora, lo más cerca que pueden estar del territorio español sin el acoso de la Gendarmería marroquí son los 160 kilómetros que lo separan de Oujda.

Texto en la fuente original
(Puede haber caducado)