Unos 70 inmigrantes intentan entrar por la fuerza en Melilla por el paso de Beni-Enzar

Varios agentes de policía resultan heridos al intentar frenarles el paso Los subsaharianos usaron palos y piedras para acceder a la ciudad

Diario Sur, EFE / V. G., 23-06-2008

Varios agentes de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado de Melilla han resultado heridos leves en la avalancha de inmigrantes que en la madruga del sábado al domingo entraron por el paso fronterizo de Beni – Enzar, según un comunicado de la Delegación del Gobierno, quien aseguró ayer que la situación en la frontera era de «tranquilidad».

En su primera valoración de estos hechos, la Delegación del Gobierno afirmó que se mantiene la búsqueda de los inmigrantes que consiguieron entrar de forma irregular en Melilla – entre 60 y 70 según fuentes policiales – en un dispositivo que desarrollan las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad con la colaboración de la Policía Local de Melilla .

La Delegación del Gobierno no precisó el número de inmigrantes que lograron entrar en Melilla ni el de detenidos, aunque fuentes policiales cifran en unos cuarenta. La nota de la Delegación del Gobierno confirmó que los inmigrantes intentaron «entrar por la fuerza» sobre las 04.30 horas, aunque «la gran mayoría» de ellos «han sido contenidos y rechazados por las fuerzas de seguridad».

Según la Delegación del Gobierno, «la rápida movilización de los agentes ha frustrado la tentativa de entrada en territorio español» de este grupo de subsaharianos, quienes emplearon cierta «violencia» que provocó «varios lesionados de carácter leve entre los agentes que en ese momento estaban de servicio en la frontera».

Un portavoz de la Delegación del Gobierno explicó a Efe que los agentes heridos sólo tenían «contusiones leves», por lo que «siguen prestando servicio» en la frontera, si bien no informó del número exacto de policías y guardias civiles heridos.

De igual forma, la sede gubernamental añadió que la normalidad era ayer «absoluta» en la frontera, ya que tanto el tráfico de personas como de vehículos permanecía abierto «sin incidentes reseñables».

En el momento de la avalancha, cinco policías y cinco guardias civiles se encontraban prestando servicio en la frontera de Beni – Enzar, la más importante de Melilla por el número de pasos diarios. Además de atacar con piedras y palos a las fuerzas españolas, los inmigrantes tuvieron que enfrentarse a los agentes marroquíes del otro lado del puesto, donde según fuentes consultadas por SUR no se ofreció demasiada resistencia.

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