Pena, penita, penas

El Periodico, EDUARDO Álvarez Puga, 13-06-2008

Berlusconi quiere que a los inmigrantes ilegales se les tipifique como delincuentes o bien que sea una circunstancia agravante en caso de delito. La tentación de utilizar el Código Penal para solucionar problemas sociales, además de inútil, es un peligro para la seguridad jurídica. En nuestro país no faltan quienes añoran la pena capital o la cadena perpetua. Juegan irresponsablemente con las penas. Por el contrario, conductas claramente abusivas, como la usura, han desaparecido del código. Hasta fecha relativamente reciente se sancionaba como reo de usura “el que habitualmente se dedicara al préstamo usurario”. El interés reconocido socialmente como normal era el del 10%. ¿Se imaginan las consecuencias que tendría si siguiera vigente? La tipificación de un hecho humano como delito es un asunto demasiado trascendente para dejarlo al socaire de frivolidades políticas. Las penas suponen una intromisión en los bienes jurí – dicos más personales, como la libertad y la propiedad. Solo deben ser sancionadas las infracciones realmente graves y antisociales.

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