La Ertzaintza desaloja a una treintena de personas del instituto de FP de Martutene

Diario Vasco, DAVID ARES, 03-06-2008

DV. La Ertzaintza desalojó ayer a primera hora a una treintena de personas de nacionalidad rumana que habían vuelto a ocupar el edificio del antiguo instituto de Formación Profesional (FP) de Martutene. Este inmueble, que va a ser derribado por el Departamento de Educación, ya había sido ocupado desde el verano del año pasado por familias rumanas, que fueron desalojadas.


El desalojo, del que los ocupantes ya habían sido avisados la víspera, se produjo después de que se personaran en el lugar varias patrullas de la Ertzaintza, que conminaron a los emigrantes a abandonar el inmueble.

Las numerosas quejas de los vecinos del entorno motivaron que en enero se procediera a un primer desalojo de los inmigrantes, con los que los servicios sociales del Ayuntamiento de Donostia intentaron trabar contacto, aunque en muchos casos «resultó infructuoso», según Arantza Laca, delegada territorial de Educación de Gipuzkoa. «Desde que tuvimos conocimiento de la ocupación, formalizamos una orden de desalojo firmada con el consejero e intentamos no echarlos simplemente del edificio, sino también tratar de encaminar y apoyar a todas esas familias».

Sin embargo, tres meses después de decretarse el primer desalojo, el viejo instituto de Formación Profesional volvía a estar ocupado por una treintena de personas. Al parecer, este grupo llegó al antiguo instituto cuando el otro edificio en el que habitaban, situado en Loiola, fue derribado.

Demoler el edificio

A pesar de la fuerte oposición al derribo y el disgusto de los vecinos de Martutene, que consideran el antiguo instituto como una «construcción emblemática» para el barrio, la demolición ya cuenta con la licencia del Consistorio donostiarra, por lo que será sólo cuestión de tiempo. Y de poco, según el Departamento de Educación, aunque la fecha oficial para echarlo abajo no está decidida. Como tampoco está decidido el futuro uso que finalmente se le dará al enorme solar, que en total dispone de 11.000 metros cuadrados.

Según Arantza Laca, la mayor preocupación del Gobierno Vasco es que los rumanos «no vuelvan a entrar» en el instituto, y el «único modo de conseguirlo es derribando el edificio».

Desde la clausura del instituto hace más de un lustro, el inmueble ha permanecido vacío. A pesar de que en 2004 el Gobierno Vasco anunció que convertiría el edificio en la sede del Centro Superior de Música del País Vasco, esta opción fue descartada por los problemas técnicos y de sonorización que presentaba. Desde entonces, Educación no ha planteado ningún proyecto para el solar y asegura que «ninguna entidad» se ha puesto en contacto con el departamento para mostrar su interés por el inmueble, por lo que «seguirán adelante» con el plan.

Texto en la fuente original
(Puede haber caducado)