Los inmigrantes reconocen que prefieren morir que volver al CETI

Hasta nueve de ellos han sido ya atendidos por los médicos después de que la huelga de hambre iniciada hace ocho días esté mermando su salud

Diario Sur, AGENCIAS, 20-05-2008

Los once indios que comenzaron la huelga de hambre el lunes 12 de mayo y a la que se sumaron sólo un día después 27 argelinos afirmaron ayer «que morirán de hambre antes que volver al Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI)». Este grupo cumple hoy ocho días de protesta, con acampada incluida en la Plaza de España, frente a la Delegación del Gobierno, para exigir su salida a la Península después de dos años en Melilla .

El estado físico de los inmigrantes se está deteriorando por momentos. El sábado fueron seis las personas que tuvieron que ser atendidas en urgencias y el domingo fue una séptima la que requirió el auxilio de los servicios sanitarios. Los huelguistas, a pesar de su debilidad física, muestran una gran determinación y aseguran que no volverán al CETI de ninguna manera porque prefieren morir de hambre en plena calle que regresar a la situación de partida.

Desde que iniciaran esta movilización, alrededor de quince inmigrantes han precisado de supervisión médica por continuas subidas de tensión y bajadas de azúcar.

Gobierno

Los inmigrantes critican la postura que se mantiene desde la Delegación del Gobierno, ya que no cuentan con ningún tipo de noticias a pesar de que la semana pasada registraron un escrito solicitando una entrevista formal con el delegado, Gregorio Escobar. No obstante, confían en que su protesta tenga un efecto positivo y se autorice su traslado a la Península tras más de dos años de estancia en España.

Aún hoy, cuando han pasado varias semanas desde que las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado comenzaron a trasladar inmigrantes a los centros de internamiento de la península, son muchos los jóvenes que siguen escondidos o huidos de la policía. Algunos de ellos decidieron salir de su refugio el primer fin de semana de mayo, pero el miedo a ser localizados y expulsados del país les llevó de nuevo a ocultarse. El estado físico que presentaban entonces era preocupante por las carencias alimenticias, el frío y las incomodidades.

Según los inmigrantes , lo último que desean es volver a sus regiones de origen, tierras que recientemente se han visto azotadas por ciclones y movimientos sísmicos.

Texto en la fuente original
(Puede haber caducado)