REGIÓN MURCIA

El camino de regreso al jornal

La Verdad, , 12-05-2008

Hussein Hssaini es un peón con experiencia. En su país, Marruecos, ya trabajaba en la construcción. Cuando vino a España, en el 2001, tuvo que abandonar el pico y la pala y ponerse a recoger fruta y hortalizas. No tenía papeles y, como tantos otros, encontró en el campo una salida. Consiguió regularizar su situación en el año 2005 gracias al proceso abierto por el Gobierno, y eso le permitió volver a lo suyo, al ladrillo. Se abrió para él un nuevo horizonte. Ilusionado, se compró una casa, se entrampó como tantos otros inmigrantes y españoles, y puso en marcha el papeleo para poder traer a su mujer y a sus tres hijos. Pero sus sueños de escalar en el sector se truncaron en marzo cuando su jefe le dijo que ya no le necesitaban en la obra. «No hay trabajo; la situación es muy complicada y hay mucha gente que está perdiendo sus empleos», explica mientras espera su turno para ser atendido en la oficina que la Asociación de Trabajadores Marroquíes en España (Atime) tiene en el barrio del Infante de Murcia.

Hussein se ha visto obligado a volver al campo. Cobra más o menos lo mismo que en la construcción – entre 1.100 y 1.200 euros – pero prefiere la obra porque es lo suyo y porque «la agricultura es más dura, sobre todo la recolección del limón». Pero no se queja, porque al menos tiene un salario a fin de mes. Ahora recoge fruta en una finca de Archena mientras cruza los dedos para que nada le impida seguir pagando la hipoteca de la vivienda que se compró en Murcia hace un par de años junto con otro compatriota, y que le costó 22 millones de las antiguas pesetas.

Poca cualificación

El problema al que se enfrenta la mayoría de inmigrantes es la falta de cualificación. La desaceleración está afectando a los más vulnerables, los que no tienen formación y por tanto son más prescindibles. Por el contrario, quienes están más preparados afrontan mejor el futuro.

Es el caso de Samir Belamria, un joven de 21 años que trabaja en una empresa de maquinaria industrial. Llegó hasta ahí a través de un ciclo de Formación Profesional. Ahora está preparándose la Selectividad para dar el salto a la Universidad. «Quiero estudiar Ingeniería Industrial; con una buena formación es más difícil que los cambios económicos te afecten».

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