35.000 personas viven «privaciones importantes» en Gipuzkoa

Diario Vasco, IÑIGO URRUTIA iurrutia@diariovasco.com, 06-05-2008

SAN SEBASTIÁN. DV. Los guipuzcoanos viven con unas rentas que están por encima de la media europea, pero conviven con 35.000 ciudadanos que tienen una «privación importante» de recursos económicos, muchos de ellos en una situación de pobreza grave. Casi la mitad (41%) de estos amenazados por la exclusión social son ciudadanos inmigrantes. Los hogares encabezados por mujeres y por personas muy jóvenes también figuran en los perfiles prevalentes de quienes tienen grandes dificultades para llegar a final de mes.

La Estadística de Demanda de Servicios Sociales, elaborada tras efectuar 4.500 encuestas a otros tantos hogares vascos durante el último trimestre de 2006, y presentada ayer por el consejero de Justicia, Empleo y Seguridad Social, Joseba Azkarraga, revela que el 8,5% de la población vasca vive en la pobreza o en sus umbrales, un porcentaje que se ha reducido a la mitad desde el año 2004.

En cifras absolutas, 180.000 personas padecen en Euskadi situaciones graves de privación, de las que 134.000 «no se siente capaz de hacer frente a gastos extraordinarios que le puedan venir», y 53.600 no dispone de unos ingresos mensuales suficientes para hacer frente a los gastos habituales.

«El sistema vasco de protección social y de inserción está funcionando bien, pero todavía hay demasiadas personas que no llegan al nivel de vida del que disfruta la mayoría de ciudadanos», enfatizó el consejero.

El informe contempla tres grados de privación económica, desde la más grave a la que está circunscrita «sólo» a los gastos relacionados con el ocio. Los casos más extremos son los de los hogares afectados por una «privación multidimensional», en la que concurren varias carencias: dificultades de alimentación, uso de ropa de segunda mano, impagos, cortes de suministros, venta de patrimonio para hacer frente a necesidades básicas, etcétera.

Dramas cotidianos

Con estos dramas cotidianos «multidimensionales» viven alrededor de 42.000 personas en Euskadi, de ellas 6.600 en los pueblos de Gipuzkoa. Dos de cada tres casos se localizan en Donostia, Oarsoaldea y Bidasoaldea.

El Alto Deba registra el menor índice de pobreza grave, pues afecta al 0,5% de la población (352 familias), cuando la media en Gipuzkoa es de casi el doble (0,9%) y en Euskadi alcanza al 2%.

Los hogares que registran una situación de privación parcial de aspectos básicos, es decir, que afecta sólo a una de las carencias anteriores, se han reducido del 11,7% en 2004 al 5% , al igual que los que presentan alguna dificultad relacionada con los gastos de ocio, que han bajado del 1,8 al 1,5%.

Este notable descenso se explica, según el consejero Azkarraga, por la favorable evolución del mercado laboral, con unas tasas de desempleo que están ya en niveles de paro técnico, por debajo del 5%.

No obstante, el estudio estadístico detalla que el 3,7% de la población en edad de trabajar tiene problemas de inserción, bien porque está en un paro de larga duración (más de un año y medio), trabaja en la economía sumergida o no tiene permiso de trabajo.

Pese a estas circunstancias, la mejora en la situación también se refleja en la «pobreza subjetiva», que es la percibida por los propios encuestados: entre 2004 y 2006 la población que se considera pobre pasa del 3,2% al 1% y la que se cree «más bien pobre» del 4,4% al 2%, mientras que la que opina que su situación es «confortable» crece del 43,9 al 58%.

Concentración inmigrante

El estudio constata en todo caso que la mayor parte de los afectados son inmigrantes: «La pobreza y la privación se concentran de forma desproporcionada entre la población inmigrante». Representan apenas al 5% del censo total en Euskadi, pero su «peso» entre la ciudadanía con problemas económicos graves es nada menos que del 41%. Así, «uno de cada cuatro» hogares que registra «alguna forma de privación grave» está encabezado por inmigrantes, frente al 1% de hogares «autóctonos» que tienen problemas para llegar a final de mes.

Además de inmigrantes, muchos de quienes tienen serios problemas económicos son jóvenes. El informe subraya que un 11,5% de la población vasca quiere independizarse para formar un hogar, pero no puede hacerlo por problemas económicos, a pesar de que la mayoría tienen un empleo, si bien no se especifica la calidad de los contratos.

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