En el autobús equivocado
Diario de noticias de Gipuzkoa, 23-04-2008TRES meses de rehabilitación por delante. Víctor León, un trabajador ecuatoriano de 34 años que la semana pasada venía a Bera desde Almería para buscar trabajo para los meses de verano, viajaba en el autobús de La Baztanesa que el día 16 sufrió un accidente en Sunbilla. Salió despedido de su asiento y se fracturó la cadera, y lleva ya una semana ingresado en el Hospital Bidasoa de Irun inmovilizado. Aquí no tiene casa, no puede trabajar y, sin empleo, tampoco tendrá dinero en, al menos, tres meses.
“No voy a poder trabajar hasta final del verano y tengo que enviarles dinero a mi mujer y mis hijos, que están en Ecuador”, cuenta Víctor desde su habitación del hospital. Ayer, por primera vez en una semana, le ayudaron a levantarse de la cama y estaba sentado en una silla, aunque tardará aún algunas semanas en poder volver a andar. “Pero me dicen que no me puedo quedar aquí a hacer la rehabilitación”, explica.
De todos modos, los responsables médicos del centro le dijeron ayer que tampoco es conveniente en su estado trasladarlo hasta Almería y Víctor no tiene familia ni alojamiento en Gipuzkoa, por lo que le buscarán un centro de rehabilitación donde pueda recuperarse. “En el hospital se están portando muy bien y nos están ayudando”, explicaba también ayer Gina Castillo, de la asociación de apoyo al inmigrante Adiskidetuak, que tuvo conocimiento de la situación de Víctor el lunes y está ayudándole con el papeleo y los trámites.
El problema, sin embargo, es que Víctor no tiene dinero para afrontar un centro de rehabilitación. Por eso Adiskidetuak se ha puesto en contacto con La Baztanesa y la compañía de seguros del autobús, aunque, de momento, no saben si ese seguro se haría cargo de la rehabilitación. “El problema fue que hasta el lunes la compañía no sabía que él seguía ingresado, no aparecía en los papeles, ellos dijeron que todos los heridos estaban dados de alta”, explica Gina.
Víctor espera que la compañía de seguros se haga cargo, al menos, de estos meses de recuperación para poder mantenerse y poder volver a trabajar cuanto antes. Lleva tres años en Almería trabajando en la agricultura, recogiendo cosechas durante todo el invierno. Tiene un contrato laboral para los meses de campaña, que acaban en mayo, aunque estos tres meses de rehabilitación no podrá cobrar la baja porque, al parecer, el contrato ya no está en vigor. “Vamos a intentar hablar con su jefe, porque tampoco sabemos si ha habido alguna ilegalidad en suspender su contrato que, en principio, llegaba hasta mayo, cuando se acaba la campaña”, señala Gina.
El accidente
Salió disparado
Ha pasado ya una semana desde el accidente y Víctor empieza ahora a quitarse el susto de encima, a la vez que se da cuenta de su situación actual. “Yo iba dos asientos detrás del conductor y cuando el camión nos golpeó salí del asiento disparado, me golpeé la cadera con el reposabrazos”, explica. Junto a él iba un amigo que también buscaba trabajo en Bera, y al que ya le han dado el alta.
A Víctor están a punto de dársela, aunque se quedará ingresado en el Hospital Bidasoa hasta encontrar un centro de rehabilitación y cerciorarse de que el seguro se hace cargo de esos gastos. Después, cuando pueda andar, volverá a Almería y a trabajar, aunque los médicos también le han dicho que, tras romperse la cadera, es probable que no recupere su forma física del todo, lo que podría crearle más problemas: “Paciencia, no queda otra”.
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