BUSCANDO UNA OPORTUNIDAD EN LA GASOLINERA DE EL ROLLO
«Cada vez es más complicado trabajar, y además pagan menos»
La Verdad, , 21-04-2008A las seis y media de la mañana, la gasolinera de El Rollo, en el barrio del Carmen de Murcia, está ya llena de inmigrantes que ven amanecer mientras aguardan con la mirada perdida a que alguna furgoneta pare frente a ellos. Si eso ocurre, pasarán el día en el campo, o haciendo de peón en alguna obra de manera irregular.
Pero los furgoneteros pasan por aquí cada vez con menos frecuencia, y conseguir un trabajo es muy complicado. En El Rollo abundan sobre todo subsaharianos sin papeles. Siempre lo han tenido difícil, pero lo que antes eran obstáculos son ahora auténticos muros casi insalvables.
Además, últimamente proliferan también por la gasolinera ecuatorianos, bolivianos y algún que otro marroquí. La desaceleración económica les ha empujado hasta este lugar que es, en realidad, su último cartucho. Reinaldo René, boliviano, lleva dos años y medio en España. No tiene papeles, pero antes no le costaba encontrar trabajo. «Me cogían para uno o dos meses, y luego iba cambiando. Pero ahora es muy complicado, y además pagan menos. Hace un tiempo podías ganar entre 50 y 70 euros al día, y ahora entre 30 y 40 euros».
Reinaldo está preocupado, porque las vacas gordas en la construcción han terminado y ahora tiene que resignarse a volver al campo, a trabajar de forma ocasional como jornalero. Y eso sólo cuando hay suerte y después de horas de espera en El Rollo algún empresario se fija en él.
«Si la cosa sigue igual tendré que volver a mi país. Mi hija está allí. Yo vivo aquí con mi mujer y mis hermanas. Somos seis en un piso, y el alquiler es caro». Su sueño es ahorrar para invertir en Bolivia. «Allí en mi tierra disponía de lo justo para vivir, porque tengo un terreno. Pero la situación económica era tan mala que vine con el objetivo de labrarme un futuro para mí y para mi hija. Ya no tengo tan claro que vaya a conseguirlo».
Con la charla, el tiempo ha pasado volando. Ya ha amanecido entre los surtidores de la gasolinera, y la mayoría de los que esperaban siguen en el mismo sitio. Mañana, Reinaldo y los demás volverán a intentarlo.
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