VÍCTIMAS DEL TIPO DE INTERÉS

El Periodico, EL PERIÓDICO, 21-04-2008

ABDESALAM (MARRUECOS)
En muchos casos, las primeras víctimas son las familias de los inmigrantes. “Los mandé a Marruecos. Además, ¿cómo se van a quedar a vivir aquí si yo ya no tengo piso?”, dice entristecido Abdesalam, un marroquí. Otros han hecho como él, entre ellos Mustafá, un compatriota de Terrassa. “Cobro 800 del paro, pero la hipoteca me ha subido a más de 700”, dice mostrando la cartilla del banco. “¿Cómo voy a vivir con mi mujer y mis tres hijos con 100 euros al mes? Por eso los he enviado a Marruecos y yo he alquilado las habitaciones del piso a otros inmigrantes. Así puedo pagar la hipoteca”, relata.

FAHIM (PAKISTÁN)
Los que no habían reagrupado a sus familias tienen más margen. “Cuando compré mi piso en Santa Coloma pagaba 600 euros de hipoteca. Ahora tengo que pagar más de 900 y no llego”, explica Fahim, un joven paquistaní que, para no perder su vivienda, ha decidido alquilarla. “No estaba dispuesto a perder mi piso con lo que me ha costado y lo bonito que lo tenía, así que fui a una inmobiliaria de Santa Coloma y se lo alquilé a una familia china. Con lo que pagan de alquiler, pago la hipoteca. Yo he dejado mi piso y he buscado una habitación en un apartamento compartido con otros paisanos. Ahora tengo que volver a vivir como cuando llegué aquí”.

DIANA (RUMANÍA)
El colectivo rumano también sufre esta subida. Diana, una joven rumana que vive con su familia en Fuenlabrada, reconoce: “Hace dos meses que no pagamos la hipoteca. Al principio pagábamos 800, a los seis meses subió a 1.200 y ahora a 1.500. Ya no llegamos. Mi padre es albañil y está en el paro. No sabemos qué hacer”.

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