El suplicio del secuestro acabó para migrantes
El Universo, 04-04-2008La Unase detuvo a tres de los plagiadores. Las víctimas llegaron al país en enero.
Carmita Elizabeth Chávez Macías, de 39 años, y su esposo, Hugo Fabricio Cedeño Ponce, de 34, fueron liberados el pasado miércoles por la Unase (Unidad Antisecuestros), después de permanecer catorce días secuestrados por tres sujetos.
Estos interceptaron a las víctimas cuando llegaban a su hogar, en Portoviejo. “Fueron momentos terribles que vivimos encerrados en condiciones infrahumanas, atados de pies y manos…”, contó ayer Chávez.
La angustia y la alegría se fundieron ayer en un conmovedor abrazo de reencuentro entre una pareja de migrantes secuestrada y sus familiares.
“Fueron momentos terribles que vivimos encerrados en condiciones infrahumanas, atados de pies y manos con cadenas, encerrados con animales, alacranes…”, manifestó entre lágrimas Chávez.
Ella y su esposo fueron liberados el pasado miércoles por la Unase (Unidad Antisecuestros), luego de que el 18 del mes anterior fueron plagiados por tres sujetos.
La Policía informó que la pareja llegó hace tres meses a Ecuador después de trabajar durante diez años en Barcelona, España. Ahí, Chávez laboraba como cajera de un supermercado y su conviviente en tareas de construcción.
“A los dos meses de estar aquí (en el país) los secuestradores nos empezaron a seguir los pasos. Ellos habían recibido la información (no precisó de dónde) de que vinimos desfalcando seis millones de euros ($ 9 millones) en España, pero eso es falso. Vinimos sin ningún problema legal y no tenemos tanto dinero”, acotó la afectada.
Los antisociales se comunicaban vía celular con la hermana de Chávez, Fátima, a quien le exigían “una elevada suma de dinero” para no matar a las víctimas. El monto no fue revelado por cuestiones de seguridad.
“Nos amenazaban (todos los secuestradores) diciendo que nos iban a arrancar los dedos. A mí me decían que me iban a cortar los senos y el clítoris para venderlos como órganos”, relató Chávez.
OPERATIVO
Marcelo González, jefe de la Unase, informó que luego de que Fátima Chávez reportó el caso a la Policía, sus agentes comenzaron a averiguar dónde estaba retenida la pareja.
Esta fue hallada en una construcción de caña en un sector despoblado conocido como Monto Oscuro, en el cantón Santa Ana, de Manabí.
En el inmueble también se detuvo a tres de los presuntos plagiadores. Ellos fueron identificados como los ecuatorianos Kenedy Gustavo Macías Gómez, alias Octavio; Jorge Geovanny Maridueña Mendoza, alias George; y Ramón Guillermo Chalén Álvarez.
No obstante, según las víctimas, la banda de secuestradores está conformada por alrededor de quince personas, algunos de los cuales, dijeron, tienen acento extranjero.
Al respecto, González afirmó que se investiga el paradero de los otros delincuentes y los antecedentes de los detenidos.
Entre evidencias que se presentaron ayer, están un carro Hyundai blanco, de placa MCY – 483, un par de cadenas de metal y candados, un revólver calibre 38, cinco teléfonos celulares, un pasamontañas y documentos personales. Uno de estos era la credencial de un miembro de las Fuerzas Armadas, la cual se presume que fue robada.
Las víctimas hicieron un llamado a la ciudadanía para que denuncie estos casos. “Si uno paga los rescates, los secuestros van a continuar”, expresó Carmita Chávez, quien agradeció a la Policía Nacional y a su familia por haberlos liberado.
DETALLE: Otro caso
Rescate en Tulcán
José Luis Intriago (minusválido) fue rescatado ayer por la Policía de Tulcán, en un banco de la localidad, tras ser secuestrado el pasado 25 de septiembre junto con su chofer Guido Palma (aún desaparecido). Intriago se disponía a retirar de la entidad $ 25.900 con un colombiano (presumiblemente captor), hoy preso. Renán Ayala, jefe de la PJ de Tulcán, dijo que las investigaciones apuntan a que el carro y el chofer están en Ipiales.
(Puede haber caducado)