Sueño de Luther King lo palpa con fuerza Obama
El Universo, , 04-04-2008| EFE
Igualdad racial.
La posibilidad de que Barack Obama sea el primer presidente negro de EE.UU. ha hecho realidad el sueño del líder de los derechos civiles Martin Luther King, pero recuerda también las tensiones raciales latentes en el país.
King fue asesinado el 4 de abril de 1968, hoy hace 40 años, en un hotel de Memphis (Tennessee), al final de una era de lucha por la igualdad racial que acabó con la segregación pero que le costó la vida.
“Sueño que un día en Alabama, con sus feroces racistas (…) un día niños negros y niñas negras podrán darse la mano con niños blancos y niñas blancas como hermanas y hermanos”, dijo en su discurso I have a dream (Tengo un sueño).
La meteórica carrera de Obama materializa en cierta manera ese sueño, según Erwin Hargrove, experto en ciencias políticas de la Universidad Vanderbilt (Tennessee).
El senador demócrata, hijo de un economista keniano educado en Harvard, y una mujer de Wichita (Kansas), conoce los pasillos del poder y los barrios más desheredados.
“Ha progresado en la vida gracias a su talento y eso anhelaba King”, dijo Hargrove, en referencia al deseo de que el color de la piel no fuese un lastre para los afroamericanos.
“Sin Martin Luther King, Obama no estaría donde está”, dijo Conrad Fink, profesor de la Universidad de Georgia, para quien el sacrificio del reverendo negro “abrió un futuro completamente distinto para los negros estadounidenses”.
Su lucha ha permitido no solo que Obama compita por la Casa Blanca, sino que estados como Nueva York y Massachusetts tengan gobernadores negros y que afroamericanos logren la alcaldía de Atlanta, Washington o Filadelfia impulsados por un discurso “posracial”.
Obama apuesta por esa misma estrategia. “No hay un EE.UU. blanco y un EE.UU. negro, sino los Estados Unidos de América”, dijo en la convención nacional del Partido Demócrata en Boston en el 2004.
Los expertos creen que las tensiones raciales están a flor de piel, como en los polémicos sermones del reverendo Jeremiah Wright, quien dirigió la vida espiritual de Obama.
El pastor invitó en sus sermones a los negros estadounidenses a entonar “Dios maldiga a América” en lugar del tradicional “Dios bendiga a América”, por lo que él considera racismo imperante en el país.
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