El fiscal investiga las denuncias de los gitanos contra vecinos de Pontevedra por amenazas

La Voz de Galicia, López Penide, 01-04-2008

Los imputados, representantes del colectivo de Monte Porreiro, negaron ser racistas

El fiscal jefe de Pontevedra tomó ayer declaración a Ángel Mario Lago y José Manuel Dopazo, los dos dirigentes vecinales del barrio pontevedrés de Monte Porreiro denunciados tras los incidentes por los realojos de gitanos. Juan Carlos Aladro aclaró que las imputaciones son consecuencia de una denuncia de la Asociación del Pueblo Gitano por tres delitos: contra los derechos fundamentales, coacciones y amenazas, estos dos últimos continuados.

Los demandados negaron las acusaciones de racismo y recordaron que su colectivo lleva muchos años trabajando por la integración de los gitanos. Sin embargo, precisaron que estos realojos afectan a unas familias que «se han identificado con el poblado de O Vao y allí es público y notorio que se trafica con drogas y se venden objetos robados y, además, tenemos un dosier de prensa en el que aparecen miembros de esas familias en intervenciones policiales. Por eso se relaciona a estas familias con esos delitos», reseñó Ángel Mario Lago.

Los denunciados remitirán cuanto antes una copia de ese dosier al fiscal. En cualquier caso, quisieron dejar claro que las movilizaciones nunca son contra las familias, sino contra la decisión de realojarlas en Monte Porreiro.

Al igual que los directivos de la asociación O Mirador, de Monte Porreiro, la Asociación del Pueblo Gitano está dispuesta «a aportar una serie de pruebas que creemos oportunas, no solo en el caso de la investigación de Monte Porreiro, sino también para otras investigaciones», anunció Sinaí Giménez.

Entre esas pruebas que suponen una ampliación de la denuncia inicial hay una posible participación en incidentes de vecinos de Caritel, en Ponte Caldelas, donde han sido realojadas dos familias de O Vao.

El colectivo sostiene que «no puede ser que las familias gitanas sean víctimas de amenazas. No se puede permitir que mediante la fuerza, el miedo y la amenaza se quiera echar a una familia, que, por cierto, lo han conseguido. Se han ido por miedo», lamentó. En este marco, el fiscal jefe empezará hoy a tomar declaración a las personas «que se sintieron maltratadas, amenazadas y coaccionadas», en palabras del propio Sinaí Giménez.

El portavoz gitano y los dirigentes vecinales coincidieron en la Fiscalía pontevedresa. Fueron instantes de tensión, en los que Sinaí Giménez se negó a saludarlos «porque ni se merecen el saludo del presidente de la Asociación del Pueblo Gitano».

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