El Consistorio de Elgoibar exige a los rumanos el desalojo de la casa torre medio derruida
Diario de noticias de Gipuzkoa, , 16-03-2008elgoibar. El Ayuntamiento de Elgoibar ha instado a los ciudadanos del Este que ocupan, en el barrio de Altzola, una casa torre cuya parte trasera se desplomó el pasado fin de semana, a abandonarla de forma inmediata.
El alcalde del municipio, Alfredo Etxeberria, explicó ayer a este periódico que, ante lo ocurrido el pasado sábado, cuando se desplomó la parte posterior de la casa Aurretxe, ubicada en el número 8 de la calle Donostia, ha decidido tomar medidas al constatar que el edificio no mantiene unas condiciones mínimas de habitabilidad.
Esta misma semana, técnicos municipales acudieron al inmueble para evaluar el estado en el que se encuentra tras el derrumbe y determinaron, según aseguró Etxeberria, que “lo más recomendable es desalojarla porque está en ruinas y no tiene las condiciones necesarias para vivir ahí”. Hay que recordar que el desplome del día sábado día 9 no causó ningún herido.
una “comunicación” Ante esta situación, han comunicado a los rumanos que se alojan en este inmueble “desde hace meses” que lo abandonen de forma inmediata. Sin embargo, el Ayuntamiento no tiene autoridad para ejecutar el desahucio, ya que la orden debe proceder del juzgado, por lo que la iniciativa municipal es, tan sólo, “una comunicación, no una orden”, matizó el primer edil.
“Los propietarios han denunciado la ocupación, pero no han requerido la orden de desalojo”, señaló el alcalde elgoibartarra. De ahí que el Ayuntamiento haya instado también a los titulares del edificio a que tomen medidas ante el Juzgado de Instrucción número 2 de Eibar, que tramita las denuncias presentadas por los propietarios de las casas ocupadas.
Esta situación también ha sido denunciada, asimismo, por la asociación de vecinos Zubibai de Altzola, un barrio en el que residen unas 180 personas. Más que por el hecho en sí de habitar en una casa ajena sin permiso, Zubibai ha criticado de forma continuada la falta de higiene de los rumanos y la cantidad de desperdicios que generan en los alrededores. “Tiran todo tipo de basura al río, cagan en cualquier lado y aquí no pasa nada”, relataba el día del derrumbe uno de los vecinos del barrio.
Si la actuación del Ayuntamiento no obtiene respuesta por parte de los ciudadanos del Este a lo largo de esta semana, Etxeberria aseguró que será el propio Consistorio el que pedirá “la autorización al juez para ejecutar el desalojo”, sobre todo, por el peligro que puede suponer para los habitantes del inmueble que la estructura de la casa no sea la adecuada para vivir en su interior.
Hasta ahora, la Policía Municipal ha tratado de identificar a los okupas , una tarea que no ha sido fácil dada la movilidad que caracteriza a este colectivo de inmigrantes. El hecho de que los propietarios no ordenaran el desahucio era el motivo que alegaba el Ayuntamiento para defenderse de las críticas de “pasividad” vertidas por la agrupación vecinal. Sin embargo, tras lo ocurrido el sábado día 9, la situación ha cambiado, porque ahora, además, se añade el factor de peligrosidad por el estado de la vivienda.
(Puede haber caducado)