Los colegios e institutos de Marbella duplican la media provincial en número de alumnos extranjeros
Casi una veintena de centros cuentan con aulas temporales para la adaptación lingüística, que atienden a los 3.600 escolares foráneos Uno de cada diez estudiantes es de nacionalidad ecuatoriana
Diario Sur, , 03-12-2007Alemanes, ingleses, franceses, chinos y hasta australianos. La presencia de alumnos extranjeros en las aulas, de hijos de inmigrantes que se asientan en la provincia, es un fenómeno que lejos de aminorar cada año va en aumento. Profesores y directores de los centros educativos se ven obligados a agudizar el ingenio y a buscar herramientas para poder encarar con garantías la mezcolanza de idiomas en las aulas. El objetivo: evitar el aislamiento de los no hispanohablantes y conseguir que se empapen de los conocimientos a la par de los alumnos que se defienden en castellano.
Esta estampa, de auténticas aulas de babel donde se mezclan idiomas dispares y culturas no menos diferentes, es aún más evidente en la red de colegios e institutos públicos de Marbella. Las estadísticas que maneja la Junta de Andalucía no dejan lugar a dudas. Frente a una media provincial de casi un 9 por ciento de alumnos extranjeros en los centros educativos, esta cifra se dispara hasta el 22,8 por ciento en Marbella. Esto es, de los 15.750 escolares que cursan estudios en la ciudad, unos 3.600 proceden de otras nacionalidades. Los latinoamericanos son el grueso, de hecho uno de cada diez alumnos foráneos son ecuatorianos, aunque no le van a la zaga los magrebíes, los argentinos, los ingleses o los alemanes.
Lejos de lo que puede creerse, este crisol idiomático en las aulas públicas marbellíes es un fenómeno relativamente reciente. Pese a que se trata de una ciudad cosmopolita con un porcentaje de residentes extranjeros elevado, tradicionalmente los hijos de familias más adineradas cursas sus estudios en el ramillete de centros privados, tales como los colegios ingleses, suecos o alemanes, que jalonan el municipio.
«Hay que desmitificar la imagen de Marbella porque los niños ingleses o suecos de clase bien están en colegios privados», apunta Manuel Mellado, director del Centro del Profesorado (CEP) de Marbella – Coín. Por el contrario, los escolares extranjeros en centros públicos tienen un perfil bien distinto: «Suelen ser más problemáticos porque son nómadas, de familias desestructuradas y suelen llegar a mediados del curso», apunta.
Adaptación
Para afrontar este desembarco masivo de alumnos foráneos, 17 colegios e institutos marbellíes cuentan con las llamadas Aulas Temporales de Adaptación Lingüísticas (ATAL) impulsadas por la Junta, en manos de una decena de profesores dedicados exclusivamente a poner al día en el español a los pupilos foráneos. «Se les cualifica en el conocimiento del español dentro del horario escolar», señala Joaquín Perea, responsable de área de Interculturalidad de la Delegación Provincial de Educación. Así, los chavales avanzan en su formación con varias horas semanales de aprendizaje del español que salpican el horario lectivo, con grupos en función de la edad y del manejo del lenguaje.
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