Inmigrantes trasladan droga en las pateras para costearse el viaje
El Mundo, , 01-12-2007La Guardia Civil intercepta en la costa gaditana una embarcación con 20 kilos de hachís – Detiene a 129 ‘sin papeles’ en menos de 48 horas Las mafias del tráfico de drogas y las de inmigración ilegal están interconectadas e intercambian ambos negocios en función de sus intereses. Buen ejemplo de ello es lo que sucedió en la madrugada de ayer, cuando la Guardia Civil interceptó dos embarcaciones en las costas de Cádiz con 63 inmigrantes a bordo. En una de ellas, encontró una mochila con 20 kilos de hachís.
Muchos sin papeles trasladan pequeñas cantidades de droga para pagar el pasaje a España, que puede valer entre 1.000 y 3.000 euros, en función del lugar de salida, según informaron a EL MUNDO fuentes de las Fuerzas de Seguridad del Estado.
«En ocasiones, los inmigrantes son los encargados de trasladar la droga. Suelen llevarla en pequeñas bolsitas con dos o tres kilos de hachís. Es una manera de pagarse el viaje», aseguró un agente que trabaja en el Estrecho.
La Guardia Civil ha constatado desde hace tiempo la vinculación entre los traficantes de drogas y los de seres humanos. Los agentes conocen bien su modus operandi: «Cuando hay mal tiempo, viene una patera con chocolate; cuando hace bueno, llega con inmigrantes», explicó el miembro del Instituto Armado.
De hecho, las Fuerzas de Seguridad han detectado dos modalidades: una, en la que los inmigrantes van en patera y trasladan pequeñas cantidades de droga; y otra, en la que son utilizados como porteadores y transportan cantidades más elevadas.
«Las mafias utilizaban antes a españoles para trasladar la droga. Pero luego se dieron cuenta de que emplear a inmigrantes irregulares les salía más económico. Contactan con ellos y les sirven de mano de obra en Marruecos para cargar la mercancía. En España, la descargan y luego, quedan libres», relató otro agente.
La propia secretaria de Estado de Inmigración, Consuelo Rumí, afirmó este verano, durante la oleada de pateras llegadas a Murcia, que éstas podrían tratarse de un señuelo para camuflar la entrada de drogas en la Península. De hecho, la llegada de los argelinos a las costas murcianas coincidió con la aprehensión de un alijo de más de 1.000 kilos de hachís en la playa del Calnegre, en Lorca.
Rumí confirmó entonces que se habían encontrado pequeñas cantidades de droga cerca de los lugares donde arribaron las embarcaciones.
«No estamos hablando de la inmigración clandestina, sino también del narcotráfico. Se ha comprobado que, en algunas ocasiones, se utiliza a la inmigración para distraer, para que haya una acción de las Fuerzas de Seguridad de atender a estas personas y, por otra parte, intentar introducir droga», declaró Rumí.
La maniobra es perfecta, ya que la aparición de una patera moviliza a una gran cantidad de guardias civiles y, por tanto, se deja el resto de la costa abandonada.
«En ocasiones, llega una patera con inmigrantes y cuando les estamos atendiendo, entran dos o tres embarcaciones con droga, que no la podemos aprehender por falta de personal», declaró un agente.
También destacó el repunte que se ha producido el mes de noviembre en la llegada de pateras y droga, una temporada en la que estos dos fenómenos no suelen ser habituales.
En menos de 48 horas han llegado a las costas gaditanas al menos 129 sin papeles en cinco embarcaciones, según informó la Subdelegación del Gobierno. Además de las dos interceptadas ayer, arribó otra la noche del miércoles con cinco personas. Otra patera fue localizada en la madrugada del jueves con 41 marroquíes, entre ellos un menor. El mismo día llegó a San Fernando la tercera embarcación, con una veintena de indocumentados.
elmundo.es
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