ENRIC GOMÀ · EMPRESARIO DE RESTAURACIÓN Y DEL OCIO NOCTURNO

"La presión vecinal influye mucho"

La Vanguardia, , 29-11-2007

“Un empresario sólo deja su negocio cuando este no funciona o cuando no es lo que esperaba”
No es la primera vez ni la última que alguien coge un traspaso y al día siguiente se arrepiente". Enric Gomà tiene 50 años y lleva más de media vida dedicada a la restauración y el ocio nocturno. Su perspectiva es amplia y entiende que actualmente los emprendedores extranjeros estén cogiendo relevancia entre el empresariado de la ciudad. “Vienen con ganas de trabajar y de establecerse; con la mentalidad de hacer una inversión”, dice. Alemanes e ingleses vienen atraídos por el clima y “la tendencia de libertad”, señala. Y los emprendedores del entorno europeo, como los mismos alemanes o los holandeses, los que más apuestan por la ciudad porque considera que son “los que más sintonizan con el carácter catalán”. “Los italianos vienen y se instalan porque son más aventureros”, concluye este empresario que, además de acumular experiencia, ejerce también la presidencia de la asociación de locales de ocio nocturno de la ciudad, por lo que su perspectiva no sólo se ciñe a lo que se mueve durante el día. “Los pakistaníes o los chinos si se han quedado con un local de copas lo han reconvertido en un negocio de día, porque a ellos, a la mayoría, no les interesa la noche”.

Pero a su entender, este tipo de empresariado “peca un poco de inocente – lo que no significa que vayan a tener problemas-, pero un empresario de aquí tiene más en cuenta el funcionamiento de la ciudad, los problemas de convivencia con los vecinos, las presiones del Ayuntamiento y su burocracia…”. De ahí que pueda venir el arrepentimiento posterior.

“Se han dado casos en los que los vecinos antes no se quejaban de un local porque conocían al propietario. A la que el establecimiento ha cambiado de manos, han comenzado las quejas. Nadie quiere un bar en los bajos de su casa, y por eso, antes de meterse en una aventura de este tipo, hay que hacer una valoración de todo el entorno, ya sea un bar de día o de noche, porque últimamente la presión vecinal influye y puede llegar a ser muy, pero que muy fuerte”.

Las páginas web de muchas inmobiliarias y agencias de Barcelona tienen colgada infinidad de anuncios con traspasos y alquileres de locales por toda la ciudad. La restauración y los bares predominan. Para Gomà, un empresario sólo decide dejar su negocio cuando no funciona o no es lo que se esperaba. Todo lo demás son añadidos, aunque la presión inmobiliaria también tiene su cuota de poder en qué decisión tomar.

Gomà ha llevado a cabo en los últimos años varios traspasos en los dos sentidos: ha dejado locales y se ha hecho con nuevos. Por eso sentencia: “Es un sector muy esclavo por los horarios y eso también ayuda a que uno diga basta”. Abrirá próximamente un establecimiento en el barrio del Raval dedicado a la restauración. “Recuerdo que, cuando buscábamos sitio, los vecinos nos preguntaban si sería otro local de pakistaníes, por la alta concentración de este tipo de locales que allí se da”, explica. Y de hecho – añade- algunos de estos empresarios pakistaníes no tenían ningún problema por traspasar sus negocios, porque ya cuentan con más de un local en la ciudad.

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