EL ELÍSEO FRENA LOS DISTURBIOS

Sarkozy despliega toda su fuerza

Un millar de policías ahogan el brote de violencia en la ´banlieue´ de París

La Vanguardia, , 29-11-2007

LLUÍS URÍA – París. Corresponsal

NOCHEBASTANTE TRANQUILA” Tras dos noches de enfrentamientos, Villiers-le-Bel recupera una tensa calma

LA DECLARACIÓN “Encontraremos a quienes han disparado contra la policía”, promete el presidente
En el 2005, Jacques Chirac tardó diez días en dar la cara ante la violenta revuelta de las banlieues.Dos años después, Nicolas Sarkozy, con la lección aprendida – a la sazón era ministro del Interior-, ha reaccionado con una gran celeridad. Recién llegado de su visita oficial a China – desde donde lanzó las primeras instrucciones-, el presidente francés tomó ayer las riendas de la crisis con un claro y determinado objetivo: sofocar con firmeza y cuanto antes el brote de violencia surgido el pasado domingo en Villiers-le-Bel (Val-d´Oise), en la banlieue norte de París, a raíz de la muerte accidental de dos muchachos al chocar con un coche patrulla de la policía, y evitar la propagación de la crisis al resto del país.

Después de dos noches de extrema violencia desatada por bandas de jóvenes bien organizadas, con un resultado de 130 policías heridos – algunos de ellos por arma de fuego-, el Gobierno desplegó el martes por la noche en Villiers-le-Bel una fuerza policial tan impresionante que ahogó materialmente todo intento de organizar nuevos disturbios. Un millar de policías antidisturbios, apoyados por un helicóptero, se hicieron fácilmente con el control de la localidad y obligaron a las bandas de jóvenes a retirarse y conformarse con quemar – eso sí- una treintena de coches y protagonizar escasos amagos de enfrentamiento. Fue una noche “bastante tranquila”, según los responsables de la policía, que practicaron 39 detenciones y apenas contaron esta vez con bajas en sus propias filas. La misma dotación policial, con mil agentes, estaba desplegada de nuevo anoche en la zona con el fin de evitar nuevos disturbios y, según avanzó el Gobierno, el dispositivo se mantendrá “todo el tiempo que sea necesario”.

Un equipo del RAID – el cuerpo de elite de intervención de la policía francesa- fue movilizado asimismo para localizar y actuar contra los francotiradores. El uso de armas de fuego en los enfrentamientos de estas noches – básicamente escopetas de caza- ha causado una decena de heridos entre las fuerzas del orden y ha motivado una honda preocupación, porque implica un salto cualitativo extremadamente grave. “Se ha franqueado una barrera”, señalaban con inquietud los sindicatos policiales, que no dudan que algunos de los tiradores iban a matar.

“No se puede tolerar. Encontraremos a quienes han disparado contra los agentes, pondremos los medios que sean necesarios, y se encontrarán delante de la audiencia por tentativa de asesinato”, afirmó con contundencia el presidente Sarkozy tras visitar ayer en el hospital al comisario salvajemente apaleado el domingo por la noche. Pocas horas después, la fiscalía de Pontoise abrió una investigación oficial por intento de asesinato.

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