El número de rumanos se ha multiplicado por siete desde el año 2002 en la Comunitat

Las asociaciones de inmigrantes creen que la mejora económica de su país hará volver a una parte de los 95.000 empadronados

Las Provincias, P. HUGUET, 29-11-2007

La Comunitat Valenciana acoge a 95.235 inmigrantes rumanos. La cifra se ha multiplicado casi por siete en los últimos cinco años y ha convertido a los ciudadanos de esta nacionalidad en los segundos más numerosos, por detrás de los 121.000 británicos.

El presidente de Rumanía, Traian Basescu, concluyó ayer en la Comunitat Valenciana su visita oficial de tres días a España. En Valencia se reunió por la mañana con la alcaldesa de Valencia, Rita Barberá, y con el presidente de la Generalitat, Francisco Camps.

Por la tarde, se desplazará a Castellón para mantener una entrevista con el alcalde Alberto Fabra y celebrar un encuentro con ciudadanos rumanos en la Pérgola del parque Ribalta.

Casi la mitad de los rumanos empadronados en la Comunitat viven en la provincia de Castellón: 41.803, de los que alrededor de 23.000 residen en la capital de la Plana. Buena parte de ellos proceden de la ciudad de Targoviste, del distrito de Dambovita, situado al noroeste de Bucarest. Valencia cuenta con 31.800 empadronados y Alicante con 21.625.

Sólo Madrid acoge a más rumanos que la Comunitat, mientras que Castellón es la segunda provincia con más ciudadanos de este país y Valencia, la tercera, seguida muy de cerca por Zaragoza.

Según explicó desde la asociación de rumanos Nou Horizont a diferencia de lo que ocurre en Castellón, los rumanos de Valencia proceden de zonas mucho más variadas: por ejemplo del distrito de Maramures (en el norte del país), de toda la zona de Transilvania (noroeste), de Bucarest y la antigua Valaquia, y de la región de Moldavia, en el nordeste del país y limítrofe con la república del mismo nombre.

En el año 2002 había los padrones municipales de la Comunitat Valenciana casi 14.000 rumanos. Más de la mitad de ellos se concentraban en la provincia de Castellón.

La cifra de ciudadanos de esta nacionalidad se ha incrementado en un 581% desde entonces. Sin embargo fue especialmente a partir de 2003 cuando comenzó a aumentar el número de rumanos. Algunas fuentes consideran que más que producirse una subida de las llegadas lo que se produjo fue el empadronamiento de miles de personas que hasta entonces permanecían invisibles a las estadísticas oficiales.


Impulso definitivo

Los ciudadanos rumanos se convirtieron en los segundos más numerosos en la Comunitat a lo largo de 2004. En toda España no llegaron a ser los segundos hasta 2006.

En la regularización extraordinaria del año 2005, estos inmigrantes (hoy de la UE pero entonces extracomunitarios) fueron quienes obtuvieron el mayor número de papeles. Nuevamente, a nivel nacional fueron los segundos por detrás de los ecuatorianos.

Hoy en día ya no hay ningún rumano sin papeles: al ser comunitarios pueden residir libremente en cualquier país de la Unión, aunque no estén empadronados.

Ayer el presidente de Rumanía, Traian Basescu, pidió a los rumanos que trabajan de forma clandestina en la Comunitat Valenciana que regresen a su país. Antes de que se realizaran estas manifestaciones, las asociaciones de inmigrantes ya auguraban un retorno progresivo en los próximos años.

La portavoz de la Asociación Nou Horizont, Adriana Vidroiu, apuntó que hace un año y medio pocas personas pensaban en volver. Pero ahora eso ha cambiado.

Durante una reunión de 80 representantes de entidades rumanas celebrada recientemente Vidroiu comprobó que ahora “mucha gente ya piensa en volver”.

La necesidad de mano de obra para la construcción en Rumanía y para la creación de infraestructuras serían, para esta organización, el principal reclamo.

Entidades de Castellón también se han manifestado en una línea similar, pero aludiendo al descenso del sector de la demanda de mano de obra en los sectores de la construcción y la cerámica.

phuguet@lasprovincias.es

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