LA ERA SARKOZY

Sarkozy moviliza al Gobierno para frenar la violencia en la ´banlieue´

La Vanguardia, , 28-11-2007

PARÍS – Corresponsal
Nicolas Sarkozy quiere actuar rápido para intentar evitar, si es que ello aún es posible, que la mecha prendida en Villiers-le-Bel se acabe extendiendo a toda Francia y encienda una hoguera como la de la revuelta de las banlieues del 2005. En viaje de regreso de China – donde ha efectuado una visita de tres días-, el presidente ha convocado para esta mañana una reunión urgente con el primer ministro, François Fillon; las ministras de Interior y Justicia, Michèle Alliot-Marie y Rachida Dati, y la secretaria de Estado para las ciudades, Fadela Amara, para abordar la crisis.

Sarkozy, que previamente visitará a los agentes heridos en los disturbios, tiene previsto asimismo reunir mañana a 1.800 policías y gendarmes y, en este marco, dirigirá un mensaje a la nación. El tenor de la agenda presidencial, así como de las declaraciones de François Fillon ayer en el Parlamento – donde calificó de “criminales” a los autores de los actos de violencia de las últimas noches-, parece anunciar una respuesta del Gobierno eminentemente represiva. Lo que parece no tener suficientemente en cuenta la comprensión, cuando no el apoyo, que la acción violenta de las bandas de jóvenes tiene en la población de las barriadas marginales. Quienes sí lo han entendido son los alcaldes. Los de media docena de ciudades – Villiers-le-Bel, Sarcelles, Cergy-Pontoise, Gonesse, Clichy-sous-Bois y Bondy- lanzaron ayer un llamamiento conjunto a la calma e invitaron a los padres y adultos de los barrios difíciles a unirse a los cargos electos de estas poblaciones para discutir sobre la situación al pie de los edificios y mantener a los menores en sus casas, en un intento de evitar nuevas algaradas.

El Partido Socialista, por boca del diputado y alcalde de Évry, Manuel Valls, cargó duramente en la Asamblea Nacional contra el Gobierno, al que responsabilizó del fracaso del modelo de seguridad implantado por la derecha en el 2002, que supuso la supresión de la llamada policía de proximidad.

La situación anoche era extremadamente tensa. La policía, que había reforzado de forma sustancial sus efectivos, se preparaba para una nueva noche de disturbios. La inquietud es creciente entre los responsables policiales, a la vista de la escalada de violencia de las bandas de jóvenes, algunos de los cuales utilizaron por primera vez la noche del lunes armas de fuego. Las dos primeras noches se saldaron con 120 policías heridos – 82 el lunes-, 63 coches y cinco edificios incendiados. Uno de los principales sindicatos de policía, Synergie, considera que el nivel de violencia es “superior al del 2005”.

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