En patera y de 8 meses
ABC, 20-11-2007CARMEN ECHARRI
CEUTA. Se llama Gweró y a sus casi 30 años de edad y estar embarazada de ocho meses, no tuvo miedo alguno en formar parte de la «expedición» de inmigrantes que en la noche del sábado embarcó en una zodiac con el objetivo de alcanzar las costas ceutíes. Junto con más clandestinos de origen paquistaní se introdujo en una balsa neumática dirigida por un marroquí que ha sido detenido por la Benemérita y acusado de tráfico de inmigrantes.
Tanto ella como sus compañeros de travesía permanecen a salvo en la ciudad autónoma, a la espera de que la Policía determine su destino inmediato. Hasta que llegue ese momento, Gweró descansa en el hospital civil, postrada en una cama de la planta sexta en compañía de otras parturientas. Hasta allí la llevó la Guardia Civil ya que la joven sufría contracciones. Tras un examen médico, todo apunta a que se encuentra en perfectas condiciones, aunque la incertidumbre, el miedo a su futuro inmediato y el no saber nada de sus familiares ni lo arregla un doctor ni se eliminan tan pronto de su cabeza.
Gweró nada quiere hablar de cómo realizó la travesía. Sólo apunta a que ella no tuvo que pagar trayecto alguno. Las mafias, quizá, tuvieron cierta lástima de su estado de gestación.
Por otro lado, un menor marroquí sordomudo, de cuatro años de edad, ha sido abandonado en las calles de Melilla, según informó ayer la consejera de Bienestar Social de la ciudad autónoma, María Antonia Garbín.
En declaraciones a los periodistas tras la presentación de unas jornadas dedicadas al asociacionismo del pueblo gitano en Melilla, la consejera señaló que los servicios médicos de la ciudad autónoma están atendiendo al menor para averiguar si la discapacidad es congénita o tiene alguna solución.
La titular de Bienestar Social indicó que el niño ha sido acogido por los servicios sociales «tras ser abandonado en las calles de la ciudad» y se busca a los padres, quienes, de no recuperar voluntariamente a su hijo, serían denunciados por abandono en caso de ser localizados.
Garbín recordó que han sido «múltiples» los casos de este tipo, en los que padres marroquíes con hijos con discapacidad deciden abandonarlos en Melilla, ante la imposibilidad de no poder atender sus necesidades médicas y sociales.
(Puede haber caducado)