Son y hip hop

Diario de Noticias, 10-11-2007

Concierto de Orishas

Fecha: Jueves, 1 de noviembre. Lugar: Sala Tótem, Atarrabia. Intérpretes: Orishas, banda integrada en directo por los MC´s Ruzzo, Roldán y Yotuel; Ludo, a la trompeta; Vladi, a las percusiones; y DJ. Tillo, a los scratches. Incidencias: Concierto enmarcado en la gira de presentación de ‘Antidiótico’, nueva publicación de la banda. Hora y media de duración. Lleno, localidades agotadas. Público de ambos sexos, plurinacional y participativo.

d OS años después de su última visita, Orishas volvió a triunfar en su nueva comparecencia en Nafarroa, siendo testigo en esta ocasión la sala Tótem del éxito cosechado. Y es que no cabe hablar de otra forma de la visita de los cubanos, todo un acontecimiento saldado por el éxito se mire como se mire: artístico y de público, no en vano se agotó el papel en taquilla… pese a ser el concierto en un día, en principio, raro. En medio de una inusual expectación, la tripleta integrada por Ruzzo, Roldán y Yotuel compareció sobre las 22.20 horas, llenando el escenario – en un primer momento – y la sala acto seguido con su peculiar sabor caribeño: con su son hiphopero a lo cubano. Por medio de unos sones materializados en este arranque por la interpretación de viejos temas como Qué pasa , Que se bote o Represent , su primer gran éxito, hit incluido en 1999 en el recopilatorio Radical Mestizo por el que por primera vez supimos de la banda; a continuación el concierto, en loor de multitudes, se escoraría hacia el repaso de las composiciones de su tercer álbum, El Kilo , principal punto de apoyo del recopilatorio Antidiótico recientemente editado.

Batería de percusiones a un lado e imponente mesa de mezclas al otro, he aquí la imagen más visual y esclarecedora de cuanto iba a dar de sí la noche: sabor cubano y scratches, bases electrónicas y regusto caribeño codo con codo. Son y hip hop frente a frente mas no enfrentados, sino en feliz maridaje. Perfectamente ensamblados. Y todo ello comandado por las voces en liza, tres, trazando las mismas unas armonías vocales perfectas – sencillamente – y apoyándose entre sí en toda ocasión. Encontrando las unas en las otras sus diferentes contrapuntos, con Yotuel disparando rimas sobre la cálida base musical o Roldán cantando a lo antillano sobre el devenir del DJ. ¿El resultado de tal amalgama sonora? El nuevo concepto de son cubano que esgrime Orishas, ciertamente evolucionado. La constatación de que el hip hop, de su mano, ha crecido y continúa haciéndolo como género. De que lo latino puede regenerarse, reinventarse por sí mismo, y de que, sea como fuere, sigue manteniendo el tirón. Y entre claras muestras de efusión, ondear de banderas cubanas (que terminaron en el escenario, en el frontal del altar del DJ) y ciertas proclamas lúdico – reivindicativas lanzadas desde la tarima (en pro de la buena música y la marihuana y contra el racismo y la guerra), así lo entendieron los presentes, un público caliente y entregado que no dudó en participar del concierto, cantando las canciones (composiciones como Amor al arte , Al que le guste , Bombo , El kilo o A lo cubano , con la que parecieron terminar), o tomando parte activa de las diferentes coreografías sugeridas por Yotuel: del espectáculo de luz y sonido en general dirigido por unos vocalistas que, pura entrega en escena, apenas dejaron de moverse, de saltar durante un show que, con epicentro en el escenario, amplió su radio de acción hasta alcanzar a todos sin remisión. Finalmente, sin que decayera un ápice la intensidad del concierto, la recta postrera del mismo deparó entre otras Hay un son (único tema en sonar de los tres nuevos incluidos en Antidiótico ) o el célebre Nací Orishas , con escenario y sala, de igual a igual, convertidos en las dos caras de una misma moneda. Como el son y el hip hop en la presente noche, clara representación de un mismo espíritu: el de Orishas. En plena forma, la verdad.

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