Llega a Melilla la primera patera en año y medio, con 71 subsaharianos

ABC, 09-11-2007

LORENA SEBASTIÁN

MELILLA. Dos días después de la visita de los Reyes a Melilla y Ceuta, y un año y medio después de que llegara la última patera, una embarcación neumática tipo zodiac llegó a las costas melillenses. No era una pequeña barca de las que últimamente se acercan hasta Ceuta, por ejemplo, sino una lancha de 10 metros con 71 inmigrantes, subsaharianos a bordo. Los inmigrantes aseguraron que se dirigían a Almería y se habían perdido, pero la especulación que rondó todo el día es que Marruecos podría haber empezado a rebajar la presión en sus fronteras como protesta por la visita de Don Juan Carlos y Doña Sofía. Incluso se habló en la ciudad autónoma de represalia.

El Gobierno reaccionó en cuestión de horas. La llegada de esta embarcación no guarda «ninguna relación» con la crisis diplomática. De la Vega, Camacho y los delegados del Gobierno en Melilla y Ceuta coincidieron en las versiones.

La barcaza recaló en una playa de Melilla cercana a la incineradora, donde fue interceptada a las 5.45 horas de la pasada madrugada. Los náufragos llevaban 24 horas en el mar. Explicaron que se dirigían a Almería pero se desorientaron hasta que vieron una luz y navegaron en esa dirección.

Según fuentes de la Delegación del Gobierno, todos los inmigrantes son de origen subsahariano, «61 son hombres, siete mujeres y tres menores». Se encontraban en buen estado de salud, aunque dos fueron trasladados al Hospital Comarcal por presentar síntomas de hipotermia, pero fueron dados de alta poco después.

Los inmigrantes están ingresados en el Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes, donde funcionarios del Cuerpo Nacional de Policía empezaron ayer los trámites de identificación para intentar expulsarlos. La embarcación partió desde Afrau, una localidad costera marroquí que se encuentra a unos 60 kilómetros al oeste de Melilla.

La hipótesis de que sea una estrategia de Marruecos se basa en que no llegaba una lancha de este tipo hace muchos meses. Tras la crisis de las vallas de Ceuta y Melilla, y la presión de España, el Gobierno marroquí «cerró el grifo» en sus fronteras, lo que se notó de inmediato tanto por tierra como por mar con respecto a las ciudades autónomas y el Estrecho. También en Canarias, aunque en las islas sí que se han producido repuntes de pateras cargadas de subsaharianos procedentes de las costas de Marruecos.

El Gobierno no ve «ninguna relación» entre la llegada de la patera y la crisis diplomática que ha provocado Marruecos. La vicepresidenta primera del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, recordó que «siguen llegando pateras, algunos días más de lo deseado», y destacó la «magnífica relación» que hay entre España y Marruecos en el control de los flujos migratorios.

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