El TC anula tres artículos de la ley de Extranjería

Preocupación por la llegada de 71 inmigrantes en patera a Melilla

La Vanguardia, , 09-11-2007

J. M ª . BRUNET / JOSÉ BEJARANO – Madrid / Sevilla

Alerta ante el temor de que arrecien las pateras tras la visita de los Reyes a Ceuta y Melilla
El Tribunal Constitucional (TC) anuló ayer tres artículos de la ley de Extranjería que limitaban los derechos de manifestación, asociación y sindicación a los extranjeros sin papeles. Estos derechos, por tanto, podrán ser ejercidos también por los ciudadanos extranjeros incluso si no han logrado regularizar su situación en España. La sentencia resuelve un recurso presentado por el Gobierno de Navarra contra la ley del año 2000 que impuso las citadas restricciones a los no residentes. La resolución, de la que ha sido ponente la presidenta del TC, María Emilia Casas, estima que no es precisa la obtención del permiso de estancia o residencia para reunirse, manifestarse o afiliarse a una organización sindical.

Los extranjeros no necesitarán acreditar la residencia, por otra parte, para poder contar con asistencia jurídica gratuita si carecen de medios, en iguales condiciones que los españoles en los procesos en los que sean parte. Finalmente, la resolución avala la constitucionalidad de la ley en cuanto a la posibilidad de que los extranjeros que sean rechazados en la frontera sean retornados a su país de origen en el plazo más breve posible.

Por otro lado, la llegada ayer de una embarcación a Melilla con 71 inmigrantes extendió la inquietud de que Marruecos, en respuesta a la visita de los Reyes, haya decidido relajar los controles en su costa que hasta ahora limitaba con notable éxito la salida de pateras. “Un estornudo no explica un resfriado, aunque advierte del peligro. Todavía es pronto para hacer un diagnóstico y sacar conclusiones”. De esa forma respondían ayer en Ceuta ante la llegada de una embarcación a Melilla con 71 inmigrantes subsaharianos, la primera de esas características en mucho tiempo. La vía de acceso a Melilla ha sido el salto de la alambrada fronteriza o bajos fondos de vehículos.

La Delegación del Gobierno trató que quitar hierro al incidente para no enturbiar más las relaciones con Marruecos. Sin embargo, las fuerzas de seguridad están en alerta por lo que pueda pasar este fin de semana ya que suelen ser días propicios al cruce del Estrecho. Un mando de la Guardia Civil en Ceuta reconoció a La Vanguardia que están “más alerta que nunca”.

La explicación oficial es que el patrón de la embarcación neumática se despistó y recaló en Melilla después de 24 horas de navegación rumbo a Almería. La expedición habría partido de una localidad llamada Afrau, en la zona de Alhucemas, a unos 60 kilómetros de Melilla.

Llama la atención que sus ocupantes fuesen subsaharianos, algo infrecuente en las embarcaciones que zarpan de esta zona del norte de Marruecos. La ruta habitual de los subsaharianos parte de las cercanías de Tánger y llega a Cádiz. Las pateras que atraviesan el Mediterráneo suelen ser marroquíes y argelinos.

Aunque no se reconoce públicamente, la coincidencia con la visita de los Reyes a Melilla y el hecho de que pasajeros no sean marroquíes genera inquietud. La delegación del Gobierno en Melilla se apresuró a explicar que los ocupantes de la embarcación no tenían intención de arribar a esa ciudad, sino a Andalucía, pero se dejaron guiar por sus luces después de navegar perdidos durante un día entero. Fueron localizados la madrugada de ayer. Los 71 inmigrantes (siete son mujeres y tres menores de edad) están retenidos en el centro de estancia temporal de inmigrantes.

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