Inmigrantes llegan a pagar 150 euros al mes por alquilar una cama por turnos

Esa renta les da derecho a ocupar el dormitorio durante ocho horas y, pasado ese tiempo, tienen que desalojar el cuarto para que entre el siguiente inquilino El fenómeno se denomina 'camas calientes' y es incipiente en Málaga

Diario Sur, JUAN CANO, 05-11-2007

El alquiler da derecho a ocho horas de cama. Ni un minuto más. Le toca al siguiente. Otro hombre, una familia entera tal vez, que coloca apresurada las sábanas para hacer uso de su tiempo. El reloj echa a andar y las agujas conducen, implacables, hasta el próximo inquilino. Ocho horas más tarde.

El fenómeno ha sido bautizado como ‘camas calientes’ y se ha extendido por las principales ciudades españolas, como Madrid. En Málaga aún es incipiente, pero existe. En la Costa del Sol, la misma donde se levantan lujosos hoteles y urbanizaciones, hay inmigrantes que llegan a pagar 150 euros al mes por arrendar lecho por turnos.

Marbella es un buen ejemplo de este contraste. En la Milla de Oro, por ejemplo, hay hoteles donde hospedarse una sola noche cuesta 800 euros. A escasos metros, las asociaciones de inmigrantes y los servicios sociales descubrieron un local convertido en vivienda donde se arrendaban hamacas por horas. «Allí se alojaban unas 15 personas en una situación dramática. Se repartían las camas por turnos», recuerda el coordinador de la Federación de Asociaciones de Inmigrantes, Hamido Ahmed, que colaboró para erradicar esa situación.

El representante de este colectivo explica gráficamente cómo se establecen los precios de las ‘camas calientes’. «Si la habitación cuesta 300 euros, se realquila a 150 o 200 euros en tres turnos de siete u ocho horas», cuenta Hamido Ahmed, español de origen magrebí afincado en la Costa del Sol. «Y suelen ser los propios inmigrantes los que realquilan las habitaciones y se ganan la vida con sus compatriotas», se lamenta.

Casas antiguas

El coordinador de la Federación de Asociaciones de Inmigrantes asegura que este fenómeno es casi inexistente en el litoral, aunque sí se da en la capital. «Ha habido algún caso reciente en San Pedro Alcántara, pero la verdad es que la inmensa mayoría de los inmigrantes tiene permiso de trabajo y de residencia, y vive en unas condiciones aceptables», explica Hamido Ahmed, español de origen magrebí. Sin embargo, «hay zonas como Málaga capital donde sí se ven casos de ese tipo, sobre todo en el Centro, en las casas más antiguas».

En la ciudad, el alquiler de camas o habitaciones por horas se presenta en determinados barrios, donde la presencia de inmigrantes es mayor. «Puede producirse en lugares como La Palma – La Palmilla, Cruz de Humilladero, paseo de los Tilos o Miraflores», señala el portavoz de la Plataforma de Solidaridad, Luis Pernía. «Los inmigrantes nos cuentan que existe este fenómeno por la precariedad de la vivienda, debido a su elevado precio. Pero no sólo afecta a los extranjeros, sino también al cuarto mundo de los españoles, viven varios hacinados en una sola habitación», sentencia.

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