Vibraciones en la iglesia

El Mundo, SONIA DOCTOR, 01-11-2007

Los fieles de un centro religioso de Bellvitge lo abandonan por miedo Ni las continuas vibraciones ni la aparición de nuevas grietas en edificios cercanos han disuadido a los fieles.La Iglesia Evangélica Filadelfia sigue reuniendo a su comunidad, dos días después de que el miedo les moviera a abandonar el edificio de la avenida América de L’Hospitalet de Llobregat, cercano a la zona donde se ejecutan las obras de construcción del AVE a la altura de Bellvitge. Todos asistían al servicio religioso que se ofrece a diario en las instalaciones.


Algunos fieles atendían ayer a preguntas de este diario acerca de lo sucedido el lunes, y rememoraban el momento en que se iniciaron las vibraciones. Contaron que les inquietó el movimiento del suelo, que era como sacudidas, aunque quisieron dejar claro que nunca temieron por su vida.


Los asistentes a la iglesia, de extracción humilde y de etnia gitana la mayoría, no fueron quienes avisaron a los Bomberos, sino una vecina del inmueble contiguo, en la avenida Europa.


Y es que las vibraciones se sintieron en diferentes puntos de la zona, según explicó uno de los afectados, de mediana edad.«Las vibraciones son constantes» desde hace tiempo, señaló ayer, y se habían acostumbrado a las molestias. De hecho, sólo las de las obras nocturnas les habían movido a quejarse días atrás.Ayer, en este sentido, mostraban su satisfacción porque el alcalde les había anunciado que «las obras nocturnas» iban a acabar por fin.


Lo cierto es que la vecina que avisó a los Bomberos se asustó mucho. Cuando éstos llegaron, el predicador les salió a recibir y, tras un intercambio de palabras, los dos miembros del cuerpo de emergencias accedieron al recinto de la iglesia para comprobar lo que sucedía. «No corréis peligro», señalaron los expertos a los congregados, pero las explicaciones no tranquilizaron a unos vecinos que ya están cansados de las molestias continuas de las obras; «hace meses que estamos así», puntualizaba ayer una vecina del inmueble de la avenida Europa.


«Los que están peor, son los del Gornal, al otro lado de la vía», explicó la mujer. «Ellos están peor, muchos son extranjeros que no saben a quién recurrir», añadió. Y es que además, tienen grietas.

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