Ya no sirven las explicaciones

El Día, Cristina Tavío *, 30-10-2007

EL MARTES pasado, un cayuco con 146 inmigrantes alcanzó las costas de la isla de El Hierro; horas después, otra embarcación con 72 personas a bordo llegó de madrugada a Gran Canaria, y en la mañana del miércoles, una tercera patera con 105 ocupantes entró en el muelle de Los Cristianos.

El miércoles un cayuco con 86 personas llegó por sus propios medios, y sin ser detectado, hasta la playa de La Tejita, poco antes de que una nueva embarcación arribase al puerto de Los Cristianos con 116 inmigrantes después de ser localizada por un barco turístico dedicado al avistamiento de cetáceos en la costa sur de Tenerife. Y lo peor estaba aún por llegar.

El mismo miércoles supimos que cerca de 56 inmigrantes a bordo de un cayuco murieron de sed mientras navegaban camino de Canarias. Murieron deshidratados, sin alimento alguno y tras veinte días a la deriva. Nuevamente un barco privado, un pesquero, fue quien halló el cayuco con un único superviviente y siete cadáveres, a los que no había podido arrojar por la borda por falta de fuerzas para hacerlo.

Después de ser socorrido por el pesquero español y mientras aguardaban la llegada de un barco de salvamento marítimo, el superviviente relató el viaje desde su inicio en la costa africana y cómo hace veinte días se quedaron primero sin gasolina, después sin comida y más tarde sin agua. Uno tras otro fueron muriendo, deshidratados y abrasados por el sol, a la deriva.

La inmigración irregular que llega a Canarias de África es, sin lugar a dudas, el mayor fracaso político de España en los últimos años. Decir lo contrario es sencillamente falsear la realidad y tratar de engañar a una sociedad, la nuestra, que lleva ya demasiado tiempo exigiendo una actuación seria y firme que, en beneficio de quienes vienen y de quienes estamos, frene de una vez este drama humano.

La verdad es que los medios no han sido nunca suficientes. La verdad es que el Gobierno central no se ha volcado como la situación merece en estos tres años largos, no ha sido capaz de comprometer a Europa de forma auténtica y es evidente que tampoco ha conseguido la implicación real de los países africanos de donde parten las pateras.

Sinceramente, no creo que sirvan ya las explicaciones oficiales. La gente ya no se las cree. La verdad es que el fenómeno se ha consolidado, el negocio de las mafias que trafican con los inmigrantes prospera en suelo africano y no se observan avances serios para evitarlo desde este lado del océano.

No es necesario pertenecer a ningún partido político para saber todo esto. Es de sentido común. No hace falta ser del Partido Popular para reconocer el fracaso de una política disparatada en sus orígenes e incompetente por completo a la hora de asumir su fracaso y ofrecer una verdadera solución, por el bien lo repito de quienes vienen y de quienes estamos.

  • Presidenta del Partido

Popular de Tenerife

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