Agresión

El Correo, , 29-10-2007

Verdaderamente tristes son esas imágenes en las que un barcelonés de pocas luces golpea en un vagón de tren a una menor ecuatoriana. Pero lo que también clama al cielo, y la sociedad debería estar ya hastiada de tales recursos y tomar medidas, es que el agresor trate de escudarse en que supuestamente estaba borracho para intentar eludir su responsabilidad. Dice este individuo que «cuando vas borracho no sabes lo que haces». Precisamente por eso, porque cuando uno está borracho es capaz de cualquier cosa, no tendría que ser esto una eximente, sino una agravante, al igual que ya lo es en el caso de los accidentes de tráfico.

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