Niñas a dos mil euros

Un juez investiga a una mujer por vender a su sobrina de tres años a un matrimonio de Barcelona - Una menor es intercambiada por la misma cantidad en Madrid para su explotación sexual

La Razón, , 29-10-2007

L. Vázquez
Madrid- Quince días separan una historia de otra. Miles de kilómetros también. Pero ambas tienen mucho en común. Si hace dos semanas el mundo se sobrecogía al conocer que una pareja de jóvenes chilenos intentaron vender a su bebé para que el nada paternal padre se comprara un coche, hace 48 horas se sabía que una mujer había vendido el suyo a un matrimonio de Barcelona.
Al cierre de esta edición un juez tenía sobre la mesa el caso de una supuesta venta de una niña de tres años de Guinea Ecuatorial por parte de su tía a un matrimonio hispano-argentino de Cubelles (Barcelona). La tía de la menor fue detenida y el matrimonio comprador quedó imputado por tráfico de menores y falsedad documental.
Según confirmaron a Ep fuentes de los Mossos d’Esquadra y de la Generalitat, la niña se encuentra bajo la tutela de la Dirección General de Atención a la Infancia y la Adolescencia (DGAIA) en un centro de acogida de menores.
Contacto con el matrimonio
El pasado mes de marzo la pequeña E., nacida el 31 de diciembre de 2004, llegó al aeropuerto de El Prat acompañada de una de sus tías, hermana del padre de la menor, que la había ido a buscar a su país de origen porque los progenitores habían renunciado a ella por problemas económicos. Al aeropuerto las fueron a recoger la abuela de la menor y el matrimonio de Cubelles, con quienes la tía ya había contactado anteriormente a través de un amigo común. Pero la abuela no conocía los planes de su hija y tía de la pequeña, Paciencia B. L., según informó ayer «La Vanguardia».
La tía, vecina de Ripollet (Barcelona), habría cobrado unos 2.000 euros en concepto de trámites y por los billetes de avión, según declaró la detenida ante los Mossos d’Esquadra.
Durante las primeras semanas, la abuela, también vecina de Ripollet, intentó ver a su nieta, pero la tía siempre le daba excusas como que estaba en casa de amigos o que pasaba unos días fuera. Sin embargo, un día vio en casa de la tía una fotografía de la niña, hecha en España, acompañada de un matrimonio al que no conocía. También encontró unos documentos en los que aparecía el nombre de pila de la niña con unos apellidos distintos.
En busca de apellidos
La mujer decidió denunciar el caso a los Mossos d’Esquadra. La Policía catalana intentó buscar estos apellidos en el padrón municipal, los centros de asistencia primaria y otros registros. Finalmente los hallaron en Cubelles. La tía de la pequeña aseguró en comisaría que el matrimonio estaba cuidando a su sobrina, pero finalmente admitió que la habían «adoptado». Quedó detenida y el martes declaró ante juez de Instrucción número 6 de Cerdanyola del Valls, que estaba en funciones de guardia. La juez decretó su libertad con cargos por tráfico de menores y falsedad documental. Además, le ha retirado el pasaporte y le obliga a presentarse en los juzgados una vez a la semana. Por su parte, el matrimonio, formado por un argentino de 47 años y una española de 25, quedó imputado y se les retiró la custodia de la menor. Ya tenían en común a otros dos hijos.
También por la misma cantidad que obtuvo la tía de la pequeña, 2.000 euros, «intercamiaba» un rumano en Madrid a una menor para su explotación sexual. Agentes de la Policía Nacional detuvieron en la capital a un hombre reclamado por las autoridades judiciales rumanas que le acusan de vender a una compatriota menor de edad.
La detención de Sandu P., de 35 años y natural de la localidad rumana de Peretu, fue llevada a cabo por agentes del Grupo de Localización de Fugitivos. Según una Orden Europea de Detención y Entrega, emitida en enero de 2002, Sandu, que formaba parte de una organización dedicada a la explotación sexual, reclutó a una menor a quien facilitó un pasaporte y una cantidad de dinero y trasladó a España para venderla por 2.000 euros.

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