Religión
La capital de las mil doctrinas
El Mundo, , 29-10-2007Madrid experimenta un aumento de las confesiones minoritarias, que proliferan con la llegada de inmigrantes. Los templos de los evangélicos, ortodoxos o mormones comienzan a ser un elemento habitual en el paisaje urbano de la capital Hay muchas formas de buscar a Dios en Madrid. No sólo a través de las tres grandes religiones tradicionales: en iglesias, mezquitas o sinagogas, sino también, mediante otras doctrinas menos conocidas por los ciudadanos. La capital se ha convertido en el punto de encuentro de numerosas creencias donde los devotos aspiran a hallar la fe de la mano de los más diversos maestros.
Desde las grandes comunidades protestantes y ortodoxas, hasta las congregaciones más modestas de mormones y bahaís, todos aspiran a experimentar un crecimiento espiritual que les aproxime a la felicidad. Durante la última década, Madrid ha acogido a la gente de la más dispar procedencia y, actualmente, hace lo propio con las deidades que muchos de los inmigrantes han traído consigo.
Pero no todos los seguidores de estos nuevos cultos son foráneos. En muchos casos, algunos miembros, que pertenecen a las llamadas «religiones minoritarias», llevan 18 años predicando su fe en la calle de Alcalá o en la Plaza del Sol. Es el caso de la Iglesia evangélica de Madrid, que asegura contar con 20.000 adeptos en la capital, distribuidos entre sus 1.300 parroquias.
«Es verdad que con los flujos migratorios hemos experimentado un incremento en el número de los nuevos fieles, pero llevamos trabajando y hablando con la gente desde hace muchos años y, actualmente, hemos llegado a sumar la cantidad de 400.000 personas en toda España», explicó el portavoz de la Federación de Entidades Religiosas Evangélicas de España (Federe).
La Federe aglutina a la mayor parte de las confesiones protestantes – excepto luteranos y anglicanos – y desea hacerse visible para demostrar que no son una secta. «Somos 900 millones en todo el mundo, que no nos llamen minoría», pidió uno de sus responsables religiosos. Para hacer evidente este hecho, el pasado mes de septiembre, se celebraron unas jornadas por la integración de su iglesia y de los inmigrantes en la sociedad.
El dar protagonismo a los inmigrantes, no es fruto de la casualidad. El vertiginoso aumento de tamaño de estas confesiones tiene su cantera entre los nuevos madrileños procedentes de Sudamérica – donde la Iglesia evangélica ha realizado grandes avances – y de Rumanía. Estos últimos, se los reparten dos grandes agrupaciones religiosas: por un lado entre los evangélicos y, por otro, en los distintos patriarcados ortodoxos que existen en Madrid.
Dimitri Tsiamparlos, vicario del patriarcado ecuménico de Constantinopla, señala que, a finales de la época comunista, en Madrid no había ni 2.000 fieles. Ahora se calcula que pueden llegar a los 100.000 (dos terceras partes originarios de Europa del Este). «Les ayudamos en todo lo que podemos, somos una red de apoyo con la que pueden contar», dijo Tsiamparlos.
No obstante, no todas las confesiones minoritarias se han visto beneficiadas por los flujos migratorios. Budistas y mormones reconocen no haber notado ningún incremento relevante entre sus filas. «En Madrid han pasado por nuestros centros de estudio entre 5.000 y 10.000 personas. Muchos entran por curiosidad, mientras que otros realmente buscan aprender», explicaron fuentes cercanas a la federación que agrupa a las asociaciones de budismo zen y tibetano en España. Sólo en la capital, hay 10 centros oficiales donde, además de impartir las enseñanzas de Buda, tienen lugar otras actividades como el Yoga y el Tai – Chi.
Los mormones madrileños no manejan unas cifras tan ambiciosas. Su comunidad no supera las 4.000 personas distribuidas en algunas de las 20 capillas que poseen. «El culto crece muy despacio, esto es debido a la tendencia laicista en nuestra sociedad. No existe preocupación por lo espiritual», declaró uno de sus integrantes. Sin embargo, reconocen sentirse satisfechos con que el Gobierno haya incluido su fe en la categoría de religión de notorio arraigo.
Calificación especial
Esta calificación es un estatus especial que les permite realizar ceremonias oficiales, como casamientos, desgravar a través de la declaración de la renta y les otorga derecho a crear capellanías en cárceles y hospitales. No obstante, la principal ventaja consiste en la mejora de su imagen de cara a la sociedad, al conseguir aparecer como una religión legítima y no como una secta. Hoy en día, protestantes, judíos, musulmanes, Testigos de Jehová y mormones, cuentan con esta denominación.
Pero conseguir este reconocimiento oficial no es fácil. Los aspirantes deben llevar cierto tiempo en el país y tener un tamaño significativo. Ese no es el caso de la fe Bahaí, una de las religiones más desconocidas de Madrid. Su comunidad no supera los 150 miembros y se caracteriza por buscar el entendimiento entre las distintas religiones. Una vocación que le ha venido impuesta por los difíciles años que han pasado desde que muchos de ellos tuvieran que huir desde su Irán natal, para refugiarse en los distintos países donde existe la libertad de culto. «Nuestra fe tiene su origen en la Persia del siglo XIX. Tras la revolución de Jomeini se nos consideró herejes y, todavía hoy, sufrimos un acoso tremendo en Irán», reveló su portavoz.
La congregación Bahaí está compuesta en un 30% por individuos de origen iraní y agradecen el clima de tolerancia religiosa que se respira en la capital. Porque en el Madrid cosmopolita del siglo XXI, no sólo se hablan numerosas lenguas, sino que también se reza a múltiples dioses.
LO MAS ESENCIAL DE LAS CREENCIAS
Evangélicos: Esta denominación incluye a pentecostales, presbiterianos, bautistas y gedeones. Se identifican con una tendencia del protestantismo, con el énfasis puesto en la evangelización. Su doctrina se basa en la lectura de la Biblia y no creen en el infierno. No hay sacramento de la confesión. Sus pastores se pueden casar.
Ortodoxos: La fe ortodoxa es similar a la católica, las diferencias son sólo de forma. Las ceremonias son más barrocas. La iglesia de cada región es autónoma y sólo responde al patriarca de cada país.
Mormones: Sus integrantes entregan un 10% de lo que ganan (el diezmo). No fuman ni beben. Ayunan una vez al mes y creen que Cristo visitó Estados Unidos, donde eligió a 12 apóstoles antes de subir al cielo. Asumen los contenidos de la Biblia pero tienen textos propios en el Libro del Mormón.
Budistas: Denominados estudiantes del Dharma. Es más una filosofía que una religión. La clave es la búsqueda de la iluminación para liberarse del sufrimiento. No tiene ritos matrimoniales.
Bahaí: Fundada en 1855 por Bahá’u’lláh en Irán. Nace como una escisión del Islam, pero acepta todas las religiones y promueven la armonía y la unión mundial. No tiene clero.
Testigos de Jehová: Practican la objeción de conciencia y rechazan las transfusiones de sangre. No pueden matar animales, ir al cine o al teatro.
(Puede haber caducado)