Las consecuencias psicológicas
La Vanguardia, , 26-10-2007Los efectos más comunes tras sufrir una agresión por motivos racistas, igual que en otros episodios traumáticos, son el miedo, los pensamientos recurrentes, las pesadillas o el insomnio. Si estos síntomas no desaparecen y el miedo interfiere en la vida diaria – no permite salir a la calle o llevar a cabo actividades que antes eran habituales-, se recomienda acudir al médico. En ocasiones, la víctima puede desarrollar hiperactividad o incluso llegar a pensar que es culpable de lo que le ha pasado. “Su autoestima queda tan dañada que se plantean si el ser tal como son es de verdad un motivo para ser agredidos”, dice Jirón.
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