La menor ecuatoriana agredida dice que como vio que estaba sola, «descargó su rabia» contra ella

El Mundo, 25-10-2007

La joven ecuatoriana de 17 años agredida en los Ferrocarriles de la Generalitat (FGC) relató ayer su experiencia y manifestó su estado de nerviosismo después de lo sucedido el pasado día 7 de octubre: «Como me vio que estaba sola descargó toda su rabia», destacó la chica – que es testigo protegido en todo este proceso – , en declaraciones a la colombiana Radio Caracol.


La joven, que desde el día de la brutal agresión sufre dolores de cabeza y pecho, explicó que el violento episodio se produjo mientras Sergi Xavier Martín venía manteniendo una conversación por un teléfono móvil, y se mostró convencida de que su acción tuvo carácter racista, debido a su origen latinoamericano. Así, explicó cómo el actualmente imputado la insultó durante su acción: «Se ve que era un racista, porque me decía inmigrante para arriba, inmigrante para abajo», según recogió Europa Press.


Antes de la agresión, según dijo, Sergi Xavier Martín y ella no cruzaron palabras ni miradas y aseguró que se vio incapaz de defenderse por su estado de nerviosismo derivado de los insultos y amenazas que le profirió. «Sigo nerviosa y no quiero recordar más cosas», destacó.


La joven considera, además, que su agresor no estaba borracho. Todo lo contrario, dice que «era consciente de lo que hacía». La joven confirmó que en el vagón viajaba otro joven que no hizo nada por detener la agresión y que, posteriormente, le recomendó que se dirigiera a la Policía.


«No quiero seguir recordando, porque me pone mala a mí, a mi hermana y a mi madre. Estamos todos nerviosos», concluyó, mostrando su esperanza en que se produzca su detención y la posterior condena.


Caracol Radio también habló con Alexia Mora Alvarado, madre de la joven, quien vive con sus dos hijas, y son oriundas de Guayaquil. «Estoy desde hace siete años en España, y me ha tocado luchar mucho para llegar hasta donde estoy, pero gracias a Dios y a esta oportunidad hoy puedo decir que tenemos un mejor porvenir», afirmó la madre. La mujer se declaró sorprendida por recibir la llamada del propio presidente ecuatoriano, Rafael Correa, quien «nos extendió un gran abrazo y apoyo».

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