«Si lo detienes a él, nos detienes a todos»

Los pasajeros de un tren de la ruta Gerona-Figueras se amotinan contra el revisor por pedir el billete sólo a un hombre de raza negra ? El afectado, un médico cubano, se negó en protesta por los retrasos

La Razón, , 24-10-2007

David J. Fernández
BARCELONA- Motín a bordo. Una veintena de pasajeros que viajaban ayer a primera hora de la mañana en el tren regional Gerona-Figueras se encararon con el revisor. En este convoy, acostumbra a viajar un joven pediatra de raza negra y nacionalidad cubana llamado Iván Ramos. Vive en Gerona, pero trabaja en un Centro de Asistencia Primaria de Figueras. La chispa que desató el motín fue la actitud del revisor. Al parecer, el funcionario de trenes únicamente pidió el billete al médico con una actitud «agresiva y grosera», según apuntó el propio Ramos. «Como siempre, soy el primero al que se lo pide», añadió. «El revisor ha ido directamente hacia él a pedirle el billete», corroboró un testigo.
Ramos, que tenía el billete comprado y validado, se resistió a mostrarlo en protesta por el retraso de veinte minutos que acumulaba el servicio. «Hoy exploté, me cabreé porque hace días que pasa lo mismo», señaló.
El revisor detuvo el tren en la estación de Camallera durante 40 minutos a la espera de que llegaran los Mossos d’Esquadra. Los pasajeros, entre tanto, increparon al revisor con silbidos y abucheos.
Los Mossos no llegaron y el tren reanudó la marcha hasta Figueres. Una vez allí, los agentes lo estaban esperando y procedieron a la detención del médico. Sin embargo, varios pasajeros saltaron y reprendieron a los policías, «si lo detienes a él, nos detienes a todos», dijo una usuaria.
Al comprobar que tenía el billete, los agentes no tuvieron más remedio que dejarlo ir sin más consecuencias. No obstante, el tren ya había llegado a Figueres con más de 50 minutos de retraso, según los testigos. Según la versión oficial de Renfe, el tren estuvo detenido en la estación de Camallera alrededor de 15 minutos y no llegó con retraso a Figueras. Un grupo de pasajeros, en solidaridad con lo ocurrido, presentaron en Figueres, una queja formal contra el revisor.
El portavoz de Renfe, Antonio Carmona explicó que «el pasajero no quiso enseñar el billete» y, por lo tanto, se procedió a aplicar «el protocolo de actuación para «no perjudicar a los clientes».

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