3.000 estudiantes se suman a última hora a las aulas de Almería

El País, M. J. LÓPEZ DÍAZ, 24-10-2007

Cuando llega el mes de septiembre el secretario del colegio San Pedro Apóstol del municipio de La Mojonera, en pleno corazón del Poniente almeriense, se echa a temblar. A él le toca hacer casi unas 30 llamadas diarias a padres de alumnos, todos extranjeros, que no se han “preocupado” en realizar la matrícula del siguiente curso escolar para sus hijos.

Esto es sólo el mal menor de una situación que se repite cada año y con el que la Administración andaluza ya cuenta a la hora de hacer las previsiones de cada curso. La prueba de fuego para el sistema, sin embargo, es escolarizar a otros cientos de alumnos que llegan, ya empezado el curso, para estudiar en sus centros. En toda la provincia llegan a ser 3.000 escolares.

“Esto ocurre todos los años. Pero, en general, el proceso que se produce aquí es el derivado de la contratación de las cooperativas. Es cuando los padres se ven obligados a quitarse al niño de en medio, lo digo así. Ocurre con la población extranjera, no con la autóctona. Es un porcentaje de población extranjera que se mueve bajo los intereses más primarios: cuando llega la inminente necesidad de trabajar deja a sus hijos en el colegio”, explica Antonio Corral, director del centro.

Corral asegura que este comportamiento conlleva la concentración de alumnos inmigrantes en aquellos centros donde tienen más cabida y espacio físico. “Es el caso de mi colegio, que tiene doble línea. Esta situación propicia la concentración, el que los alumnos comiencen fuera de plazo y que la propia Consejería no pueda afrontar con recursos la situación aun siendo ágil como es. Ellos son sensibles y lo palian en la medida que pueden, pero queda mucho por hacer en ese sentido”, apunta el director.

El colegio San Pedro de La Mojonera ha recibido una treintena más de alumnos desde que se iniciara el curso, seis en la última semana. En la actualidad cuenta con 640 matriculados, el 60% extranjeros. Y aquí Corral vuelva a matizar: “En el colegio hay 340 alumnos hijos de extranjeros aunque el 60’18 % son nacidos aquí, en el hospital de Poniente. Sin embargo, 201 mantienen la nacionalidad extranjera en la matrícula. Los padres los inscriben como marroquíes o senegaleses pese a que hayan nacido en España. Eso conlleva que la inmersión lingüística en sus hogares sigue siendo marroquí o cualquier otra y no salen hablando castellano, independientemente de que sean tan españoles como tú y como yo”, remacha.

Para Educación, la situación tampoco es nueva. “Se sigue admitiendo alumnos durante todo el curso, la mayoría en colegios públicos y no concertados. Educación está obligada a recibirlos en el caso de Primaria y Secundaria”, explican fuentes de la Delegación Provincial.

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