Conjura de los blancos
El Periodico, , 21-10-2007La ciencia acaba presentando sus verdades como absolutas, incluso cuando los planteamientos parecen ideológicos o dogmáticos. Pero cuando alguien como el premio Nobel de Medicina James Watson, descubridor de las entrañas de la genética humana, es capaz de asegurar que los negros son menos inteligentes que los blancos, y que estará en disposición de demostrarlo científicamente dentro de una década, deberíamos ser capaces de cuestionarlo. Defiende el profesor que las políticas africanas fracasarán porque están basadas en la asunción – – errónea, según él – – de que las personas negras son tan listas como las blancas. Pero sus controvertidas declaraciones, realizadas esta misma semana a un diario británico, se sustentan en una promesa futura. Es decir, su manifiesto racista no solo carece de base científica, sino que se apoya además en un error semántico que confunde inteligencia con intelectualidad.
Nada que objetar a la afirmación de que el desarrollo intelectual africano no es, ni ha sido, similar al de nuestras sociedades desarrolladas ¿Cómo iba a ser el mismo&63; La colonización no dejó una armadura intelectual, al revés: mutiló cualquier intento de desarrollar la inteligencia de una nueva generación africana ¿Cuántas universidades dejaron&63; Nuestros antepasados, blancos e inteligentes, se entregaron a una colonización depredadora mediante la esclavitud, primero, y la opresión, después. Hoy, la forma en que África es retratada en Occidente no siempre hace justicia a la realidad. He tenido la suerte de viajar al continente negro en muchas ocasiones. He visto paisajes maravillosos y lugares arrasados por el conflicto, el hambre o la pobreza. He percibido muchos de sus contrastes, pero sobre todo he conocido muchas personas y nunca he sido discriminado por mi condición de blanco, ni he notado jamás el más leve síntoma que nos diferencie por cuestión de inteligencia. Por eso me produce estupor comprobar cómo el avance hacia una sociedad global, la defensa de los derechos humanos y el mestizaje creciente no se traducen en una sociedad occidental menos racista de lo que lo ha sido en el pasado.
Podemos renegar de nuestra parte de responsabilidad en África. La colonización no es responsable de todas las dificultades de un continente donde la gente vive cada día milagrosamente, a pesar de las múltiples dificultades que se les presentan y que, sin embargo, soportan con una tenacidad y un ánimo asombrosos. Podemos pensar que efectivamente es una realidad ajena y consolarnos con el anuncio racista de este científico, pensando que en el fondo los problemas de África se reducen a que tratamos con gente inferior. La mayoría de los mortales estamos mal preparados para cuestionar los retos de la ciencia, pero siempre que se cultiva el sentimiento de una identidad supuestamente única y superior, lo único que se fomenta es violencia. Y la violencia empieza en el lenguaje. En eso los blancos tenemos una larga experiencia de conjuras. Entre los africanos, en cambio, está muy arraigada la idea de que la gente sea capaz de expresar sus opiniones sin rencor y luchar contra lo que está mal sin resentimiento. Ese fue el modelo histórico de Nelson Mandela – – negro, por cierto – – que permitió liberar sin revancha a todo un pueblo oprimido. ¿Saben por qué&63; Porque la inmensa mayoría del pueblo africano no es racista y ha sido siempre increíblemente generosa hacia sus opresores blancos ¿No es ese un síntoma de inteligencia&63;
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