Una jueza paraliza el derribo de siete viviendas del poblado Cañada Real
Diario de noticias de Gipuzkoa, , 20-10-2007Piden que se les trate “como personas” y que no se generalice cuando se habla de delincuencia
madrid. Una jueza de lo Contencioso Administrativo número 20 de Madrid decidió ayer paralizar el derribo de siete de las viviendas ubicadas en la Cañada Real Galiana por parte del Ayuntamiento de Madrid, tras la suspensión cautelar promovida por los afectados la semana pasada, informó una de las portavoces de la Parroquia de Santo Domingo de la Calzada, Alicia García Lázaro.
Por su parte, las familias de marroquíes que viven en Cañada Real protagonizaron ayer una marcha a pie de 10 kilómetros por la autovía de Valencia, para pedir una solución pacífica a sus viviendas ilegales, tras la batalla campal vivida el jueves por el derribo de una casa que terminó con más de 20 heridos y 9 detenidos.
tres horas de protesta Los manifestantes, cerca de un centenar, tardaron unas tres horas en llegar hasta la madrileña Junta Municipal de Vicálvaro, donde solicitaron la legalización de sus casas y afirmaron su miedo a que pueda haber muertos si la Policía vuelve a este poblado a ejecutar una nueva orden de desalojo.
El propietario de la casa derribada, Abdul, un obrero de la construcción, de 30 años, y originario de Tánger, reafirmó este temor: “Si vienen otra vez va a haber muertos”.
Algunas mujeres colgaron carteles en sus viviendas para rechazar “el desalojo racista”, y protestaron porque los medios han confundido los sectores de la Cañada y en el suyo, dijeron, no hay drogas ni tampoco chabolas.
Efectivamente las casas son todas de construcción, de dos y tres alturas, con patios interiores, y algunas bastante amplias y con jardín.
La Coordinadora de las asociaciones de vecinos de este zona les da la razón, pide que se les trate “como personas” y “desmiente” que la Cañada sea un lugar de delincuentes, vendedores de drogas e infraviviviendas. Sí reconocen que existe un problema localizado en el área cercana de Valdemíngomez, donde “efectivamente” se ha instalado un supermercado de drogas", pero este problema, añaden, se extiende a lo largo de un kilómetro, y la Cañada son 15 kilómetros, que transcurren prácticamente pegados a la autovía de Valencia, desde los límites de Getafe hasta Vallecas, y donde se alojan unas 40.000 personas.
El director general de la Policía y la Guardia Civil, Joan Mesquida, ha dado instrucciones para que se identifique y se detenga al culpable de agredir a un agente que resultó herido grave en los incidentes del jueves.
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