MÁS CONTROL DE LA OFERTA

El Periodico, EL PERIÓDICO, 02-10-2007

EL FENÓMENO
Desde finales de los años 90 decenas de comerciantes chinos se han instalado en el entorno de Trafalgar, tomando el relevo a las tiendas autóctonas de todo tipo. De las 200 tiendas chinas contabilizadas hace siete meses, 130 eran de moda o complementos y 33, zapaterías.

LA REIVINDICACIÓN
Muchos vecinos de la zona empezaron a movilizarse para exigir un plan de usos que garantizase la variedad. Los afectados aseguran que no se trata de un conflicto racista, sino de la extinción de la oferta tradicional del barrio. La Conselleria d’Interior llegó a no autorizar una concentración vecinal por el cierre de una carnicería el pasado mayo.

LA RESPUESTA
Con las elecciones a la vuelta de la esquina, el distrito del Eixample aceptó imponer una moratoria que suspendía nuevas licencias entre Trafalgar, Roger de Llúria, Aragó y Marina, por un máximo de un año, con la intención de que ayuntamiento y vecinos pacten un plan especial que garantice la diversidad comercial en Fort Pienc e inmediaciones de Trafalgar.

LA MORATORIA
La resolución que rige actualmente suspende la concesión “de licencias para la instalación y/o ampliación de determinadas actividades, así como de las licencias de obras de nueva planta con destino a: 1 – bazares – – destinados al comercio de todo tipo de artículos, incluyendo alimentación y bebidas (…) – – , 2 – almacenes y centros de distribución al por mayor (…), textiles, de ropa, calzados, accesorios y marroquinería (…), mayoristas de juegos y juguetes y mayoristas de artículos no especificados (…)”.

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