Ileso tras caer con su camión desde 25 metros

Diario de noticias de Gipuzkoa, Jabi Leon, 02-10-2007

El vehículo destrozó 30 metros de valla antes de precipitarse por la A – 8 a la altura de Eibar

Eibar. La autopista A – 8 a su paso por Eibar fue ayer el escenario de un nuevo y espectacular accidente de tráfico. En torno a las 13.40 horas y por causas que aún se desconocen, un camión articulado de grandes dimensiones que circulaba en sentido Irun se salió de la calzada, destrozó una treintena de metros de valla protectora y se precipitó desde el viaducto de Azitain, de unos 25 metros de altura, hasta una zona de huertas ubicada junto a la margen derecha del río Ego.

Por increíble que pueda parecer, el protagonista del suceso, I.Z., un transportista de 32 años de origen ucraniano y domiciliado en Zarautz, salió por su propio pie del accidente, que se produjo en el kilómetro 71 de la vía que une Bilbao con Behobia.

A los agentes de la Ertzaintza y de la Policía municipal de Eibar que se personaron en el lugar de los hechos les costaba dar crédito a lo sucedido.

Según explicaron los efectivos de la Policía autonómica, “la cabina del camión quedó prácticamente destrozada y el conductor del vehículo salió por su propio pie después de caer desde casi 30 metros de altura. Estaba un poco desorientado pero, al menos aparentemente, no tenía heridas ni lesiones de consideración. Nos parece increíble”.

En cualquier caso, el transportista fue atendido por el personal sanitario de una ambulancia en las inmediaciones del suceso y, posteriormente, fue trasladado al Hospital comarcal de Mendaro para permanecer en observación.

Susto monumental Los vecinos de la calle Murrategi, situada en el barrio eibarrés de Azitain, se llevaron un susto monumental con el accidente. La práctica totalidad de los residentes en la zona escucharon un “ruido terrible” y se acercaron a las ventanas de sus respectivos domicilios para comprobar lo que estaba sucediendo en el exterior.

Santiago García, un jubilado que pensó que el estruendo había sido propiciado por algún artefacto explosivo, relató que “primero se oyó un ruido metálico muy fuerte y, luego, algo así como una explosión”.

Naziha, una joven de origen marroquí vecina de Murrategi, tampoco conseguía quitarse el susto del cuerpo. “Hubo un ruido muy grande, me acerqué a la ventana y vi a mucha gente corriendo. Me asusté mucho porque no sabía qué había pasado”, aseguró.

Tras el accidente, los vecinos del barrio revivieron el siniestro que se produjo hace varios años y que se saldó con el fallecimiento de cuatro agentes de la Ertzaintza. “Fue en el mismo sitio”, rememoró Santiago García.

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