Pateras de lujo en Cancún

El Mundo, JACOBO GARCIA. Especial para EL MUNDO, 27-09-2007

Un centenar de balseros cubanos intenta cada semana alcanzar EEUU a través de la turística ciudad mexicana Aunque el Estrecho de la Florida sigue siendo la ruta preferida por los balseros para alcanzar suelo estadounidense, desde hace años miles de cubanos miran también hacia México como primera parada en su camino a Miami. El tráfico ilegal de personas y embarcaciones a través del canal de Yucatán se incrementa día a día y ha colapsado las cárceles de Cancún.


En las calles del exclusivo complejo turístico es fácil escuchar el particular acento caribeño y ver cómo el puerto no descansa por la noche. A bordo de precarias embarcaciones o potentes lanchas, 14 personas llegan diariamente a Cancún, según las autoridades cubanas, usando para ello una ruta bastante más larga que la que los separa de Florida (EEUU), pero de aguas más tranquilas y menos vigiladas.


Además del arribo masivo, en la capital del turismo mexicano se han encendido las alarmas ante la ola delictiva ligada al tráfico de personas que se extiende por la zona y que ha dejado más de una decena de muertos en lo que va de año, el último caso, un cubano asesinado el lunes de un tiro en la cabeza en un parking de la zona hotelera.


En enero los servicios de Inteligencia mexicana ya alertaron sobre la existencia de varias redes asentadas en Cancún y dedicadas a mover a cubanos entre la isla y la península de Yucatán, distanciadas por 135 millas (217 kilómetros). Las investigaciones apuntaban siempre hacia Miami como el lugar desde el que se organizaban los viajes, a un precio de entre 8.000 y 10.000 dólares, y advertían de que el flujo de balseros entre ambos países se multiplicó por cuatro en los últimos tres años.


Disfrazados de turistas


El pasado jueves el Granma, diario oficial cubano y muy poco a dado a airear estos asuntos, publicó un reportaje titulado «100 cubanos desembarcan semanalmente en Cancún», en el que acusaba a Estados Unidos de provocar el éxodo.


Según el diario, los traficantes operan en el circuito turístico de Isla Mujeres, Cancún, Playa del Carmen y Mérida. Para ello disponen de lanchas rápidas – cigarretas – equipadas con motores fueraborda de 275 caballos, con las que alcanzan la costa cubana para llevarse hasta 40 pasajeros en cada viaje.


En alta mar los cubanos reciben guayaberas, camisas, gafas de sol o zapatos que los convierten en turistas. «Una vez en Isla Mujeres, los ilegales cubanos cruzan en ferry a Cancún. Luego remontan México hasta la frontera con EEUU», señalaba el periódico.


Y acusaba de provocador a Bush porque «a diferencia de los otros inmigrantes latinoamericanos, una vez en la frontera estadounidense se presentan a las autoridades y asunto terminado, como ocurrió con el terrorista Luis Posada Carriles, quien pasó por Isla Mujeres en su ingreso ilegal a Estados Unidos utilizando la red ilegal creada desde Miami», recogía un reportaje firmado desde Cancún.


El canal de Yucatán es desde hace muchos años una vía de escape para los cubanos. En 2004 fueron detenidos 500 balseros por intentar llegar de forma irregular a México, la mayoría interceptados en alta mar a bordo de rudimentarias embarcaciones, encallados en la playa o a la deriva. En los ochos primeros meses del año, hasta agosto, han sido 2.200 los cubanos detenidos. Lejos, sin embargo, de los 10.000 que lo han intentado vía Florida.


México devuelve habitualmente a la isla a los cubanos interceptados en el mar, pero si llegan a tierra son liberados con una multa de 10.000 pesos (650 euros) y el compromiso de salir del país antes de 30 días.

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