Miles de personas se manifiestan contra el racismo en Luisiana

El Mundo, RICARD GONZALEZ. Especial para EL MUNDO, 21-09-2007

Protestan contra las desorbitadas condenas que afrontan seis jóvenes negros por dar una paliza a un estudiante blanco en la localidad de Jena Miles de personas, hasta 40.000 según los organizadores, se manifestaron ayer por las calles de Jena, una pequeña localidad de Luisiana, para protestar contra las desorbitadas condenas que afrontan seis adolescentes negros por dar una paliza a un estudiante blanco tras varios días de incidentes con tintes raciales que tuvieron lugar hace poco más de un año.


El caso ha creado gran expectación y se teme que pueda desatar nuevos disturbios en el país. La manifestación, convocada por varias organizaciones de derechos civiles, pasó por delante del instituto de Jena, el lugar donde se iniciaron las peleas. El pequeño pueblo sureño tiene solamente 3.500 habitantes y está situado cerca de la frontera con Texas, estado donde las tensiones raciales tienen un largo historial.


Entre los principales líderes que participaron en la marcha estaba el reverendo Al Sharpton. «Cada generación de afroamericanos debe levantarse y luchar contra la discriminación que sufre la comunidad y Jena es el caso que pone en marcha el movimiento para esta generación», señaló en una entrevista a la CNN.


La indignación de la comunidad afroamericana de Jena se explica no sólo porque las penas de cárcel para los seis jóvenes podían ascender a los 22 años al ser en un primer momento acusados de intento de asesinato, sino por el hecho de que las provocaciones de tipo racista que incitaron a los seis adolescentes no han sido sancionadas legalmente.


Todo empezó el verano pasado por una disputa sobre si los estudiantes afroamericanos podían sentarse o no bajo el así llamado árbol blanco, situado en el patio del instituto. El nombre de la planta deriva del hecho de que tradicionalmente sólo los estudiantes de raza blanca se podían sentar en sus inmediaciones. Contando con la aprobación del director de la escuela, un joven negro desafió la tradición y se sentó bajo el árbol. La mañana siguiente, dos lazos blancos que imitaban una soga aparecieron colgados en la misma planta.


La escuela suspendió a tres alumnos blancos por su participación en los hechos, pero el FBI no quiso presentar cargos por un delito de carácter racial. Una ley que pretende evitar las conductas racistas pena como hate crime (crimen de odio), todos aquellos actos de discriminación llevados a cabo por la pertenencia de la víctima a una minoría.


La polémica del árbol blanco desencadenó una serie de reyertas entre grupos de adolescentes que se prolongó hasta que tuvo lugar la paliza. Los seis jóvenes fueron detenidos. La víctima, Justin Barker, perdió la conciencia durante algunos segundos, pero no tuvo que ser internado en el hospital y al día siguiente ya hacía vida normal.


A pesar de ser adolescentes y no tener más de 16 años, cinco de los seis jóvenes fueron procesados como si fueran adultos. Uno de ellos, Mycahl Bell, ya ha sido juzgado y fue declarado culpable por un jurado de seis miembros, todos blancos. Ayer era precisamente el día que el juez debía hacer pública su sentencia, que podía llegar a los 22 años. Sin embargo, gracias a las movilizaciones y la presión social que ha generado el caso, un tribunal de apelación dio la razón a la defensa, que había argumentado que Bell no podía ser procesado como si fuera adulto. Asimismo, los cargos contra los otros han sido reducidos.


A pesar de que la ley protege la igualdad entre todos los ciudadanos, las desigualdades económicas y sociales entre las diversas comunidades no paran de crecer en EEUU.

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