Comunidad valenciana

Un crucero de Alicante salva un cayuco con 250 inmigrantes y recoge a 30 náufragos en Malta

Dos horas antes se encargó de un cayuco con 250 pasajeros y las patrulleras buscan a diez desaparecidos

Las Provincias, J. L., 11-08-2007

Dos horas antes se encargó de un cayuco con 250 pasajeros y las patrulleras buscan a diez desaparecidos Pocas veces la opulencia y la miseria tienen la oportunidad de estar tan cerca como en el episodio ocurrido hace 24 horas en aguas de Malta, un escenario que en los últimos tiempos se ha convertido en garantía de emociones fuertes para las embarcaciones alicantinas.

Los 450 pasajeros del Jules Verne, un crucero de lujo que tiene su base en Alicante, tardarán bastante tiempo en olvidar una experiencia como la de ayer, tras ver cómo en un margen de un par de horas la tripulación asistía a un cayuco con unos 250 pasajeros y rescataba a 14 inmigrantes que intentaban mantenerse a flote nadando en alta mar en aguas del Mediterráneo. Otros diez han desaparecido.

El crucero se llevó el primer sobresalto bien entrada la madrugada, cuando se dirigía al puerto de La Valeta, en Malta, una de las escalas de su itinerario –conocido como Perlas del Mediterráneo– que desde finales del mes de abril realiza de forma semanal y que también tiene como destinos Túnez, Trípoli, Cagliari y Barcelona.

Todavía no había amanecido cuando avistaron un cayuco con 250 pasajeros a bordo a 80 millas de las costas maltesas. Tras dar parte a las autoridades de la isla, y ante la imposibilidad de rescatar a los inmigrantes, el crucero custodió la patera hasta la llegada de una patrullera de la isla, “para protegerla de las inclemencias del mar o de otras circunstancias”, según informó un portavoz de la compañía. Conscientes de la odisea que hace un año protagonizó el pesquero de Santa Pola Francisco y Catalina, tras rescatar a 51 inmigrantes, los responsables del barco español decidieron no subir a bordo a los viajeros de la barcaza, entre los que se encontraban varios menores de edad, para evitar así problemas y optaron por protegerlo y avisar a las autoridades maltesas.

Traslado en helicóptero

Sin embargo, dos horas más tarde, y con el cayuco ya en manos de los efectivos de Salvamento Marítimo malteses, el crucero avistó a unos 14 inmigrantes, originarios de Eritrea, que intentaban mantenerse a flote nadando en dirección a la costa.

Esta vez sí que la tripulación subió a bordo a los náufragos y, mediante la instalación de un hospital de campaña en la cubierta del crucero asistió a estas personas, que presentaban “signos evidentes de cansancio y deshidratación”.

Una de las pasajeras rescatadas tuvo que ser trasladada en helicóptero a un hospital de la isla porque presentaba un cuadro severo de hipotermia. Otros compañeros de aventura han tenido menos suerte, pues según las primeras estimaciones hay diez personas que han desaparecido tras el naufragio, aunque las patrulleras maltesas aún no han encontrado los cuerpos.

Algunas fuentes citadas anoche por la cadena Ser hablaban de que entre las víctimas se encontraba un bebé.

El crucero alicantino permaneció atracado varias horas en la costa hasta que se autorizó el desembarco en el puerto de La Valeta de los 13 de inmigrantes rescatados, circunstancia que se produjo pasadas las ocho y media de la tarde, donde esperaba una delegación de la Embajada de España en la isla, aunque no fue necesario atender a ningún pasajero español.

No obstante, algunos viajeros del Jules Verne denunciaron, en declaraciones a Europa Press, que desde el barco “han estado ocultado lo que estaba pasando”.

Según aseguró Manuel González, uno de los pasajeros del crucero, la tripulación del Jules Verne “apenas ha dado información de los acontecimientos y los pasajeros están muy nerviosos”. “Durante todo el día, lo único que nos han dicho es que se había recogido a una serie de personas, pero que no sabía lo que iban a hacer”, añadió.

“No ha sido hasta las seis y media de la tarde cuando desde la organización han defendido que lo que se ha hecho es una labor humanitaria”, precisó González, al tiempo que explicó que desde la misma organización del crucero se informó de que “el barco sólo tomaría puerto en Malta y después se desplazaría hasta Barcelona”.

Los inmigrantes rescatados fueron trasladados a la sexta planta del buque, donde los pasajeros tenían “prohibido acceder”. Todos los pasajeros a bordo son españoles excepto un reducido grupo de ingleses.

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