Condenan a dos marroquíes que explotaban a 18 compatriotas

La Voz de Galicia, la voz, 03-07-2007

?os marroquíes que explotaban laboralmente en Lugo a compatriotas que se encontraban en situación irregular en España fueron condenados a un total de cuatro años de cárcel. Se trata de Abdellah Sahb el Kataouta, de 46 años, y Mohamed Tots, de 24. El juicio a ambos estaba programado para ayer en la capital lucense, sin embargo, antes de su inicio los acusados aceptaron las penas que sus abogados pactaron con el fiscal. En total, esclavizaron a 18 magrebíes que trabajaban más de 15 horas diarias recogiendo pollos en granjas avícolas. Algunos apenas cobraban 500 euros, de los que les descontaban casi 100 por el alquiler de un piso en el que vivían hacinados y para abonar el agua y la luz. En muchos casos las víctimas no llegaban ni a percibir dos céntimos por cada ave que tenían que capturar y cargar. Además, tenían que actuar con la mayor precaución para que los pollos no sufriesen hematomas.


Todo hace pensar que los ahora condenados no eran los responsables directos de esta forma de esclavitud laboral del siglo XXI, sino que hacían esta labor para otros. De hecho, los investigadores de la Guardia Civil, que en su momento descubrieron la trama, imputaron a otras personas, pero éstas no llegaron a ser finalmente acusadas.

El primero de los condenados contrató entre los meses de julio y octubre del año 2005 a 18 sin papeles marroquíes que residían en diversos puntos de Galicia. Les prometía un contrato de trabajo y el alta en la Seguridad Social, lo que les permitiría regularizar su situación una vez transcurrido cierto tiempo. Abdellah, sin embargo, no cumplió. Lo que hizo fue imponerles a sus trabajadores una jornada de entre 14 y 15 horas diarias, principalmente en horario nocturno, y descansando sólo los sábados. Por este trabajo, los esclavizados percibían, dependiendo de los casos, entre 500 y 700 euros. A algunos les pagaban por semana.

Especialmente sangrante es el caso del que fue víctima uno de los contratados, al que se marcó un horario de siete de la tarde a cinco de la madrugada por 400 euros mensuales. Algunos tenían como horario de 6 de la tarde a 6 de la mañana y de 8 de la mañana a la una de la tarde. Por este agotador horario el imputado pagaba 600 euros. De esa cantidad descontaba 100 euros por el alquiler de una vivienda, así como por la luz y el agua.

El segundo de los acusados, Mohamed Tots hizo contratos de similares características a los anteriores a un total de cinco compatriotas suyos. La situación de esclavismo era tal que algunos de los contratados sólo aguantaron un par de meses. Soportaron altas temperaturas en el interior de las granjas de pollos, junto con olores y polvillo de los piensos que afectaba a sus pulmones.


Trasladados en furgonetas


Los explotados eran trasladados diariamente a las granjas en varias furgonetas. Eran advertidos de que disimulasen si los paraba la Guardia Civil. Sin embargo, fueron sorprendidos en el mes de noviembre del año 2005 en dos ocasiones en una granja de Outeiro de Rei. A principios del 2006, uno de los imputados firmó con un español un contrato por el que asumía la carga y descarga de las aves y la contratación del personal.

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