Recuerdan su pasado ilegal

El Universal, Julio Alejandro Quijano, 01-07-2007

LOS ÁNGELES.— Mario Quintero se pone las manos en el cuello para recordar un suceso que vivió hace unos 10 años. Lo cuenta de bulto: endurece el gesto para imitar a un agente de migración estadounidense y simula un tono de voz rudo: “Usted amigou, ¿dónde conseguir papeles falsos? ¿Cuánto haber pagado por este pasaporte?”.

El vocalista de Los Tucanes de Tijuana se apasiona con su anécdota. Hasta se pone rojo, como si de veras un agente de migración lo tuviera por el cuello.

Finalmente se libera. Regresa al presente, es decir, al confortable hotel angelino donde el grupo anunció su concierto de 20 aniversario que se celebrará hoy en el Amphitheater de los Estudios Universal.

Ahora Mario tiene papeles verdaderos y se ríe de aquel recuerdo pero lo tiene presente cada vez que entra a Estados Unidos. Piensa en los ilegales mexicanos que cruzan la frontera y se sabe consciente de que Los Tucanes es algo más que mera música regional en un país anglosajón: “Hay gente que no tiene papeles y se arriesga a ir a nuestros conciertos. Nos cuentan que hace 10 o 15 años no regresan a México pero con sólo escucharnos se sienten de vuelta en su pueblo”.

De modo que su opinión respecto del fracaso de la reforma migratoria, es obvia: “Es una tontería. Los muros no evitarán que la gente siga cruzando. Como hombres de familia tenemos la responsabilidad de buscar el sustento de nuestros hijos y es un acto de valentía salir a buscarlo aunque sea en otro país sin papeles”.

De hecho, los Tucanes habían hecho campaña de recolección de firmas para aprobar la reforma. Ante el revés político, no se amedrentan: “Queremos darle ánimo a nuestra gente ilegal. Decirles que no se desesperen, que no están solos; es muy difícil conseguir los papeles pero sí se puede”.

Mario Quintero lo sabe porque tardó 15 años en conseguirlo. Y de su pasado ilegal sólo quedan recuerdos como el de aquel agente de migración que lo tomó por el cuello. “Y se carcajeaba el tipo”, recuerda. ¿Y qué aprendió de aquel acontecimiento? Mario responde con sorna: “A hablar inglés, ja, ja”.

Tijuana, la bella

Luego del concierto de hoy en el Amphitheater, Los Tucanes comenzarán la gira de 20 aniversario con fechas en Texas, Florida, Colorado, Utah y Nevada. Pero el concierto más entrañable será el de Tijuana el próximo 18 de julio, dentro de los festejos por los 118 años de la ciudad. Fue ahí donde comenzó su historia, en las cantinas y congales en los que vendían canciones de a tres dólares. La época fue complicada porque sólo se sabían 10 canciones.

Los Tucanes llegaron a la ciudad con el pretexto de estudiar la secundaria. Venían de la sierra de Sinaloa donde sólo había primaria. Mario Quintero se acuerda que al final del sexto grado la maestra preguntó: “¿Quién va a seguir estudiando?”. Quintero fue el único que levantó la mano. Todos se rieron de él pero, en efecto, pudo viajar a Tijuana con unos tíos para cursar la secundaria.

En realidad, era un mero pretexto para dedicarse a la música: “Pero la única manera de hacerlo era echando mentiritas”.

Tijuana ha cambiado mucho desde aquel tiempo. “Vemos que en la ciudad están sucediendo cosas difíciles que no quisiéramos y sabemos que debemos poner nuestro granito de arena para que siga siendo Tijuana, la bella”.

En todo esto pensaban Los Tucanes cuando venían en el avión de camino al concierto de hoy. Miraron la ciudad de Los Ángeles desde el cielo y dijeron: “Mira nomás dónde andamos; logramos nuestros objetivos”.

Lejos están pues los tiempos en que los agentes de migración tomaban por el cuello a Mario Quintero para que les explicara de dónde había sacado sus papeles falsos. “Ahora soy un brasero de lujo”, dice.

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