REGIÓN MURCIA
El largo viaje hacia la libertad
Homosexuales de Suramérica, África y el Magreb, lugares donde aún son repudiados, han encontrado en Murcia un lugar donde ser ellos mismos
La Verdad, , 01-07-2007Vinieron a España, como otros miles de inmigrantes, con la esperanza de encontrar un trabajo digno y un futuro. Pero a ellos les empujó algo más. Un anhelo por alcanzar la libertad, por llegar, como cantó el poeta Kavafis, a ese mítico lugar – Ítaca – donde se encuentran los sueños, y en el que sólo podrán desembarcar tras soltar un pesado lastre: familias que los consideran un fracaso, países donde se les persigue o discrimina, entornos que los oprimen y castigan. En Murcia, y en el resto de España, han encontrado refugio gays y lesbianas de América Latina, el África subsahariana o el Magreb islámico. Aquí disfrutan de una de las legislaciones más avanzadas del mundo.
«Yo no estaría aquí si no fuera por esto», admite Víctor Aranguiz, un joven chileno que vive ahora en Murcia y que no quiere ni oir hablar de volver a su país, donde la homosexualidad estuvo castigada por ley hasta 1.998. Otros han venido de Ecuador, donde la legislación lación ya no discrimina pero sí lo sigue haciendo – fuertemente – la sociedad. O de Marruecos, donde mantener relaciones con alguien del mismo sexo puede costar de seis meses a tres años de cárcel. La homosexualidad está perseguida en 70 países. En siete – Afganistán, Arabia Saudí, Irán, Mauritania, Sudán y Yemen – gays y lesbianas pueden todavía ser condenados a muerte.
Españoles e inmigrantes celebraron este jueves en Murcia el día del Orgullo Gay. Este fin de semana, Madrid acoge una fiesta multitudinaria con la vista puesta en la situación que todavía se vive en muchas partes del mundo. La comparación convierte a España en un oasis de libertad. «Este es mi lugar», asegura orgullosa María, una chica ecuatoriana que se ha enamorado de Murcia tras cuatro años en la Región. «Desde la ley de matrimonio homosexual, no hay ninguna duda; siento que es el país en el que quiero estar», admite Víctor. La Ley de Identidad de Género, que reconoce los derechos de las personas transexuales, y la inclusión del respeto a las distintas orientaciones sexuales en la asignatura de Educación para la Ciudadanía son las últimas conquistas del colectivo. No todo está hecho, sin embargo. «Queda mucho para que haya una total visibilidad, una igualdad real», admite Víctor. Aunque ya se vislumbra la línea de tierra en el horizonte, el viaje aún no ha terminado.
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