Pierde Bush la batalla sobre ley migratoria

El Universal, José Carreño, 29-06-2007

WASHINGTON. - La propuesta de reforma migratoria, a la que el presidente George W. Bush había apostado el escaso capital político aún a su disposición, sufrió ayer una aplastante derrota cuando, por segunda ocasión en un mes, sus opositores republicanos lograron evitar el cierre del debate y aseguraron su postergación indefinida y su muerte política real.

La minoría republicana puso 35 de los 53 votos en contra de poner límite al debate migratorio, sellando así la suerte de una propuesta de ley que a pesar de ser “el mejor compromiso posible”, fue insatisfactoria para todos. Bush se dijo decepcionado por el resultado del voto, que representó una gran derrota para él. “Lamento que el Senado no haya alcanzado un acuerdo”, indicó. “Muchos trabajamos muy duro para ver si podíamos encontrar un terreno común (pero) no funcionó”, precisó.

De hecho, Harry Reid, líder de la mayoría demócrata, subrayó que “nuestra Patrulla Fronteriza seguirá haciendo su trabajo sin los recursos apropiados; la votación de hoy no hace nada por resolver el problema de 12 millones de indocumentados que viven en las sombras… y también ignora las necesidades económicas muy reales de los agricultores y dueños de pequeños negocios”.

En un presagio de lo que viene, sin embargo, fuentes legislativas republicanas indicaron su disposición a promover una medida presupuestaria para asegurar una mayor vigilancia fronteriza y sobre empleadores.

El secretario de Seguridad Nacional, Michael Chertoff, subrayó a su vez que espera que los opositores de la legislación estén presentes cuando sus agentes construyan vallas fronterizas donde los ciudadanos no las quieren, cuando se vean forzados a separar familias o cuando arresten a empresarios que no pudieron verificar la identidad de sus empleados.

Chertoff y el secretario de Comercio, Carlos Gutiérrez, fueron designados por Bush para trabajar con los partidarios de la reforma a fin de asegurar su aprobación, pero sus esfuerzos resultaron insuficientes ante una opinión pública movilizada mayormente en contra y ante la creciente impopularidad del mandatario y sus políticas, especialmente la guerra en Irak.

Jeffrey Davidow, quien fuera embajador de Estados Unidos en México, atribuyó el fracaso a “una falla importante en el sistema político norteamericano y por ello no podremos esperar cambios importantes sobre ese tema en los próximos dos años”.

La derrota de la medida, que incluía mayores medidas de vigilancia, fue precedida por un debate que movilizó a miles de activistas en los dos bandos y llevó a declaraciones extremistas y según Reid, incluso a amenazas de violencia física en su contra. Arlen Specter, el republicano de más alto rango en el Comité Judicial, hizo un emotivo llamado a sus colegas a votar por el cierre del debate y luego decidir la suerte de la ley de acuerdo con sus méritos, pero la mayoría de los republicanos y 18 demócratas ignoraron su convocatoria. A favor de una conclusión del debate hubo 12 republicanos y 34 demócratas. Con todo, el senador Edward Kennedy, uno de los principales patrocinadores de la medida, subrayó que “este tema no se va” y al final “tendremos éxito”.

Pero de acuerdo con todas las opiniones políticas y legislativas, ello no podrá ocurrir antes de 2009, una vez que termine el periodo electoral que limitó el calendario de debates e hizo urgente la determinación congresional antes de agosto, cuando formalmente comenzará la precampaña presidencial para noviembre de 2008.

Con todo, fue una medida sobre la obligación de identificaciones propuesta por el demócrata Max Baucus la que abrió la puerta a la derrota de una ley que había sido “revivida” la semana pasada, luego de que sus partidarios habían fallado el 6 de junio en un primer intento por superar otra maniobra para prolongar indefinidamente el debate. En esa ocasión, Bush y los partidarios de la reforma convencieron a Reid de reabrir el debate, aunque el demócrata advirtió que la prolongación sólo permitiría a los republicanos posponer discusiones en torno a temas como la guerra en Irak o los abusos atribuidos al fiscal general Alberto Gonzales. (Con información de Notimex)

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