REGIÓN MURCIA
Rebajan la pena a los acusados de retener a un joven en La Manga
Los cuatro procesados, dos de ellos colombianos, vieron reducida su condena de 46 a 23 años tras reconocer los hechos y mostrar su arrepentimiento
La Verdad, , 29-06-2007Un perdón que ha llegado a tiempo. Así, tras mostrarse arrepentidos por el secuestro de un joven de nacionalidad marroquí, al que tuvieron retenido durante casi un mes, los cuatro supuestos secuestradores, dos de ellos colombianos vieron rebajada su pena de 46 a 23 años de cárcel.
Durante la sesión celebrada ayer en Málaga, los cuatro supuestos secuestradores, que secuestraron a un joven de nacionalidad marroquí en enero de 2004 reconocieron los hechos, declarándose autores del delito del que les acusaba el ministerio fiscal. Además, se mostraron arrepentidos de estos actos.
El juicio, que se celebró en la Sección Primera de la Audiencia de Málaga , quedó visto para sentencia, después de que la defensa y la fiscal llegaran a una conformidad en cuanto a la calificación de los hechos y la pena para los procesados.
El Ministerio Público pidió para dos de los integrantes del grupo, a los que acusa de ser los autores del secuestro, ocho años de prisión, mientras que para el resto la pena de tres años y medio como cómplices del delito.
Durante la vista los procesados reconocieron los hechos que se les imputa, mostraron su arrepentimiento y uno de ellos pidió «perdón a Dios, a la Justicia» y a su familia «que ha sufrido mucho por todo lo ocurrido».
Simulaban ser policías
Los hechos enjuiciados se remontan a enero de 2004 en Benalmádena, cuando dos de los supuestos secuestradores se acercaron al joven haciéndose pasar por policías y le pidieron que les acompañara en el vehículo para solucionar unos problemas de su coche, a lo que el chico accedió al creer que eran agentes.
Según las conclusiones del fiscal, en el viaje los dos procesados le desvelaron que no eran policías y que le habían retenido porque iban a exigir a su familia dos millones de euros por su liberación y si no obtenían ese dinero, lo matarían sin más.
El chico fue trasladado primero hasta un apartamento de la localidad murciana de la Manga de Mar Menor, donde permaneció unos días, y después conducido hasta otro piso de Ceutí, donde después fue liberado el 15 de febrero.
Para localizar el sitio donde estaba retenido, la Policía se basó en las llamadas de teléfono que los supuestos secuestradores efectuaron a los familiares de la víctima para exigirles el dinero.
Durante el tiempo en que el joven estuvo privado de libertad sufrió constantes amenazas de muerte y pasó varios días atado de pies a una silla. Un calvario el que le hicieron pasar, del que ahora sus secuestradores se arrepienten.
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