Protestas en Francia: ¿de dónde sale tanta rabia y por qué ha sorprendido a los políticos?
Miles de personas mantienen las protestas en las ciudades francesas
La Vanguardia, , 19-10-2026Centenares de miles de personas, hasta 800.000, se manifestaron el sábado en Francia siguiendo la convocatoria de estudiantes de secundaria, sindicatos de los servicios públicos, jubilados y autónomos, conocidos como los ‘Chalecos Amarillos’. Las manifestaciones derivaron en disturbios de una violencia inusitada, con asalto a las alcaldías de Limoges o Marsella, saqueo de comercios y destrozos. ¿De dónde salió toda esa rabia y por qué Francia se encuentra en estado de shock?
Las primeras manifestaciones de ese malestar nacieron en los lycées, en los institutos de enseñanza secundaria de Francia. Los estudiantes empezaron a movilizarse por la falta de medios en los centros escolares, en especial los de las banlieues, que es como se conoce en Francia a las periferias de las ciudades, donde se concentran las generaciones surgidas de la inmigración. Tampoco hay suficientes profesores para cubrir las bajas de los titulares. La protesta se extendió como una marea.
La convocatoria de una gran jornada de protesta para el sábado 17 de octubre apareció en TikTok de una forma casi espontánea. A ella se sumaron sindicatos y asociaciones de profesores, en solidaridad con sus alumnos. También les respaldaron asociaciones de consumidores y jubilados. Finalmente, se sumaron a la convocatoria los Chalecos Amarillos.
Los Chalecos Amarillos son un movimiento contestatario que apareció en 2018, un año después de la llegada de Emmanuel Macron a la presidencia. Estaba formado por una variedad de colectivos, entre los cuales agricultores y profesionales autónomos de provincias, perjudicados por cambios en la política de impuestos que proponía el presidente. El movimiento perduró durante meses hasta que se apagó. Ahora ha reaparecido con una menor intensidad.
En el último año los franceses han experimentado una caída del poder adquisitivo, en gran parte por la subida de la inflación. Una parte importante de la subida de precios tiene su origen en la subida de los carburantes como consecuencia de la guerra en el Estrecho de Ormuz. El aumento en los precios del gasóleo castigan especialmente a sectores como el transporte, la agricultura o los profesionales autónomos.
Mal. Representantes de los estudiantes han sido recibidos por el ministro de Enseñanza, Édouard Geffray, por las carencias en las aulas. Sin embargo, en ninguna de esas reuniones se han obtenido compromisos del gobierno.
Lo tiene difícil. Francia acumula una deuda pública del 117% (3,6 billones de euros), una de las más altas de un Estado europeo. El gobierno francés arrastra años de déficit, gasta más de lo que ingresa y está obligado a recortar gasto social para cumplir con lo que le dictan los inversores internacionales para comprar sus bonos.
Las actuaciones de pillaje de comercios y el asalto a edificios oficiales y ayuntamientos fue protagonizado en su mayor parte por jóvenes oportunistas que se sumaron a las protestas para quemar su agresividad. Muchos de ellos, procedentes de los barrios más pobres. El gobierno ha acusado a la ultraizquierda, pero no ha identificado detrás a ningún partido ni colectivo. Desde los años 70, la ultraizquierda no tiene ningún protagonismo político en Francia.
Hay una nueva convocatoria de jornada de protesta convocada por los Chalecos Amarillos para el próximo sábado 24 de octubre. El domingo por la noche hubo pequeñas manifestaciones y el lunes los manifestantes cortaron los accesos al Louvre. En Marsella, una de las ciudades más afectadas por las protestas se ha restringido el derecho de reunión.
No. Hay manifestaciones y protestas en diferentes países pero obedecen a razones diversas. En Lisboa las protestas tienen que ver con el derecho a la vivienda, como en España. En Bélgica y en Italia, las protestas guardan cierto parecido con las de Francia. Sus protagonistas son también adolescentes procedentes de los barrios más pobres, a menudo hijos de generaciones de inmigrantes. En Albania, los jóvenes han salido a la calle contra la corrupción del gobierno de Edi Rama.
No, hay constancia de que bots relacionados con los servicios de seguridad de Rusia amplifican las protestas a través de las redes sociales como prueba de lo que ellos califican de “decadencia de Occidente”. Sin embargo, no hay pruebas de que estén instigando la revuelta.
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