Más de 60% de los grandes municipios catalanes ponen trabas al padrón, denuncian las entidades sociales

Un informe de ECAS analiza las dificuldades del acceso al proceso, especialmente a personas vulnerables e inmigrantes

El País, Lorraine Delorenzo, 15-07-2026

El proceso administrativo del padrón municipal no se está cumpliendo o presenta importantes dificultades de efectividad en más de la mitad de las grandes ciudades de Cataluña. Es una de las conclusiones de un estudio elaborado por las Entidades Catalanas de Acción Social (ECAS), a partir de un sondeo realizado junto a Ksnet, donde identifica que 40 de los 60 municipios más poblados del territorio presentan incidencias o dificultades en el proceso de empadronamiento. Además, en 29 municipios (10 de ellos situados en el Área Metropolitana de Barcelona), no se empadrona a todas las personas que lo solicitan. Carlos Macías, director de ECAS, ha señalado este martes que “las trabas no son casos aislados ni un problema puntual de una administración determinada”.

El estudio, que surgió a raíz de una pregunta formulada por un periodista sobre la realidad actual del proceso de empadronamiento, buscar presentar una radiografía actualizada de la situación de este trámite en Cataluña, a partir de las aportaciones cualitativas de 54 entidades sociales y de otros agentes que acompañan a personas en situación de vulnerabilidad, como sindicaturas de greuges y plataformas vecinales.

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El informe presentado este martes profundiza en los obstáculos específicos que afrontan las personas en situación de exclusión residencial severa. Entre los colectivos más afectados, el 80% de los casos registrados corresponden a personas migrantes y el 70% a personas en situación administrativa irregular. “Empadronar es una obligación legal, no es una opción política ni una decisión discrecional de las administraciones. Conocer la realidad es fundamental para garantizar derechos y para que las administraciones públicas puedan planificar adecuadamente su gestión”, ha defendido Macías.

Entre los principales problemas identificados, cerca de la mitad de las respuestas apuntan a diferencias de trato según el tipo de residencia o alojamiento. Las dificultades detectadas guardan relación, principalmente, con “el origen de la persona, su nivel de ingresos y su situación residencial”. Para analizar el procedimiento, el informe divide el proceso en cuatro fases: la preparación de la documentación, la presentación de la solicitud, la verificación técnica y la resolución del expediente. En todas ellas se detectan incidencias, especialmente entre personas migrantes, personas en situación administrativa irregular y personas sin hogar o en exclusión residencial severa. El estudio también recoge problemas relacionados con el acceso y el coste de las citas previas en algunos municipios, así como con la exigencia de documentación adicional no prevista por la normativa.

Los municipios analizados concentran alrededor del 62% de la población catalana como Barcelona, L’Hospitalet de Llobregat, Badalona, Sabadell, Terrassa, Girona, Santa Coloma de Gramenet y Vilafranca del Penedès. El diagnóstico, según los autores, es generalizado e “incluyen ciudades gobernadas por distintos partidos políticos”. Elena Costas, socia de Ksnet, ha asegurado que aunque “haya sospechas”, el problema no está relacionado directamente con administraciones gobernadas por partidos políticos de derechas. “No es un caso aislado, es un problema estructural que muchos municipios no permitan el empadronamiento cuando afecta principalmente a personas en situación de vulnerabilidad social”, ha señalado.

Las entidades y plataformas que acompañan a personas en situación de vulnerabilidad y defienden sus derechos ya habían alertado de estos problemas en 2023, coincidiendo con las elecciones municipales. El nuevo sondeo, han sostenido, confirma que las dificultades persisten. “No es un problema de los municipios pequeños”, ha subrayado Costas.

Los responsables del estudio han recordado que el padrón es “una herramienta esencial” para planificar la sanidad pública, dimensionar las plazas escolares y organizar el conjunto de los servicios públicos. “Cuando falla el padrón, también falla la calidad democrática de las administraciones y su capacidad para generar confianza en la ciudadanía. Una Cataluña verdaderamente diversa, democrática y antirracista depende de la calidad de estos datos”, ha concluido Costas.

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Lorraine Delorenzo

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