Detenido un empresario de Lugo por explotar, golpear y secuestrar a un empleado extranjero, que logró escapar y denunciar ante la policía

Cobró 2.000 euros por ocho meses de trabajo y declaró que el investigado lo golpeaba y lo amenazaba

La Voz de Galicia, André S. Zapata, 27-03-2026

La Policía Nacional de Lugo ha detenido a un empresario de la provincia como presunto autor de varios delitos de explotación laboral, amenazas y detención ilegal cometidos contra un ciudadano extranjero en situación de vulnerabilidad. Los hechos, que se prolongaron durante varios meses en una zona rural de la provincia, fueron conocidos por los agentes este mismo jueves, cuando la víctima logró escapar y se presentó por su propio pie en la Comisaría Provincial de Lugo para relatar su situación. Según su versión, la cual pudieron corroborar los policías, el acusado lo golpeaba, lo amenazaba y lo mantenía retenido en una casa en condiciones pésimas de higiene. Todo, pagándole menos de 300 euros al mes.

El caso arranca con una oferta de trabajo que el detenido habría realizado a la víctima aprovechando su situación irregular en España y su necesidad económica. El empleador le prometió «vivienda, comida y un sueldo en efectivo» a cambio de trabajar para él. Sin embargo, las condiciones reales distaban enormemente de lo prometido. Según el testimonio del perjudicado, fue alojado en una habitación de una vivienda de aldea «casi derruida, sin ventanas, con humedades y goteras», donde vivía en lo que los propios agentes calificaron de condiciones «infrahumanas». La alimentación que recibía se limitaba a comida precocinada.

La jornada laboral superaba con creces cualquier límite legal. La víctima trabajaba «desde primera hora de la mañana hasta bien entrada la noche», llegando a encadenar más de 15 horas diarias. La contraprestación económica por todo ese tiempo fue de aproximadamente «2.000 euros por ocho meses de trabajo», según recogió la denuncia. O sea, menos de 300 euros al mes.

El relato se agrava con episodios de amenazas, coacciones y agresiones físicas. En uno de ellos, especialmente revelador de la situación de control a la que estaba sometido, el trabajador intentó huir, pero el presunto autor lo localizó y, «bajo un clima de miedo y amenazas», lo obligó a regresar, reteniéndolo contra su voluntad. Finalmente, la víctima consiguió escapar y llegar a la ciudad de Lugo, donde los agentes la atendieron de inmediato. Un reconocimiento médico certificó lesiones «compatibles con los hechos denunciados», y los servicios sociales municipales se hicieron cargo de su situación personal.

La rápida investigación policial que siguió a la denuncia concluyó con la detención del supuesto autor, que fue puesto a disposición judicial. El caso queda ahora en manos de los tribunales.

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