¿Un ICE español en unos años?
La aportación de los trabajadores extranjeros es innegable. Serán el 17% en 2050 y el 19% en 2070, según la Airef. Pero una regularización a espaldas de la UE, que abre la puerta a la nacionalización, de más de medio millón de personas de golpe es un riesgo, más si la pretende Sánchez
La Razón, , 30-01-2026Sánchez ha anunciado una nueva regularización de migrantes. En concreto, se espera que medio millón de personas en situación irregular puedan disponer de papeles para trabajar de forma legal. Pero no solo trabajar: los regularizados podrán
votar en las elecciones municipales
y
emprender un proceso de nacionalización
por residencia si así lo desean, lo que les convertiría en
españoles de pleno derecho
y, por lo tanto, en
europeos con capacidad de moverse y trabajar libremente
en toda la UE.
Me han leído celebrar la
inmigración hermana hispanoamericana
que llega a España. Una
«bendición»
de la que no pueden beneficiarse otros países. Sin embargo, conviene recelar.
Por el pelaje de quien aprueba la regularización, por
el momento en el que se realiza
–en plena crisis por los escándalos de corrupción que rodean a Sánchez y su entorno– y por el
enorme volumen.
En España residían a 1 de octubre de 2025 7,1 millones de extranjeros. A este récord se suma el de trabajadores extranjeros, con 3,57 millones de personas foráneas ocupadas a cierre de 2025. Ese año, el 42% de todo el empleo creado se lo llevaron ellos.
La aportación de estos trabajadores es
innegable. Los ciudadanos extranjeros
generan el 10% de los ingresos de la Seguridad Social
, mientras que solo suponen el 1% del gasto, según los datos del Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones.
Sobre el conjunto del PIB, el Banco de España calcula que la población extranjera ha contribuido con hasta una cuarta parte del incremento entre 2022 y 2024.
Ante la pérdida de población activa patria, la Autoridad Fiscal (Airef) estima que la población extranjera pasará del 13,4% del total en 2024 al 17% en 2050 y al 19% en 2070. Y será insuficiente, pues harían falta más de un millón de personas netas al año.
España necesita trabajadores y cuenta con la
ventajosa asimilación de nuestros hermanos
del otro lado del Atlántico, pero cuando nuestros
vecinos europeos van por otro carril
será por algo.
Por eso, un proceso que asimila a más de medio millón de personas de golpe debería hacerse con
mayores garantías y filtros.
Para que no se cuelen
malas hierbas
que deriven en un
ICE a la española
dentro de unos pocos años.
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